¿Permitirá Mañueco lo que prohibió Lanzarote?

Montaje fotográfico con la bandera arco iris en los balcones del Ayuntamiento a la Plaza Mayor.

La decisión de PSOE y Ciudadanos de reclamar un gesto el día del orgullo gay pone al alcalde en la tesitura de permitir que ondee la bandera arco iris en la Plaza Mayor, algo que su antecesor prohibió: la retirada de la que pusieron los socialistas en 2007 todavía se recuerda.

El nuevo equilibrio municipal de fuerzas puede cambiar muchas cosas en el Ayuntamiento de Salamanca, pero curiosamente una de las primeras puede ser muy simbólica. Se trata de la posibilidad de que la bandera arco iris, que identifica la lucha por los derechos de los colectivos de gais, lesbianas, transexuales y bisexuales, ondee en plena Plaza Mayor el próximo día del Orgullo Gay. Algo que, sin éxito, se ha intentado otras ocasiones, pero que ahora apoyan explícitamente dos grupos municipales y que puede contar con una mayoría que obligue al gobierno del PP a ceder.

 

La petición llega del colectivo IGUALES, que la cursa habitualmente, pero que esta vez contará con escritos a favor de Ciudadanos y PSOE, que han pedido que el día 27 de junio luzca en la fachada principal de la Plaza Mayor la banadera arco iris e incluso que se ilumine la fachada con ese motivo como se hace para apoyar otras fechas o celebraciones.

 

La situación es bien diferente a la vivida en 2007. El 27 de junio de aquel año un balcón del Ayuntamiento en la Plaza Mayor amaneció con la bandera arco iris. De manera inmediata, el entonces alcalde, Julián Lanzarote, ordenó su retirada alegando que la fachada de la plaza es monumento y todo elemento que se colocara requería de un permiso de patrimonio. Nada más ser retirada, el entonces portavoz socialista, Fernando Pablos, registró un escrito dirigido al alcalde en el que le anunciaba que volvería a colgar del balcón de uno de los despachos del grupo socialista. A los quince minutos de hacerlo, dos agentes de la Policía Local subían a retirarla y requisaban las banderas usadas para llevárselas al cuartel y evitar que lucieran en la plaza.

 

Las críticas fueron encarnizadas, empezando por el grupo socialista, que calificó de "inaceptable que este símbolo, que de manera temporal lucía en el balcón del Grupo Municipal, fuera retirado con una rapidez inusual, cuando la pancarta en contra de la ley del archivo de la guerra civil estuvo durante meses en el balcón de la primera planta del Ayuntamiento sin que su colocación hubiera sido aprobada por Patrimonio". Los responsables de Iguales dijeron: “este acto del Partido Popular deja claro de nuevo su posición homofoba, en contra de la igualdad de derechos, de todas y todos”.

 

No fue el último capítulo vinculado a este símbolo. Al año siguiente, en 2008, la Policía Local recibió la orden de impedir que los representantes de Iguales accedieran al Ayuntamiento para leer el manifiesto en el balcón del grupo municipal socialista. Y el año pasado el PSOE logró sacar por su balcón a la Plaza Mayor una bandera que ondeó sin problemas. Ahora Fernández Mañueco está en la tesitura de tener que dar un paso más y permitir lo que, durante muchos años, ha sido un acto prohibido y casi clandestino.