Perfumerías Avenida quiso creer pero se quedó pronto sin fe y dice adiós al sueño

Blé, Ortiz y Ferrari

Perfumerías Avenida se despide de la Euroliga tras caer con rotundidad en Praga (72-43) en un encuentro en el que se topó con el poderío físico local sin encontrar soluciones. La pérdida de Murphy pesó demasiado en una eliminatoria en la que se torció de mala manera el camino europeo.

 

FICHA DEL PARTIDO

 

72 ZVVZ USK PRAHA (20+18+11+23): K. Vaughn (9), J. Veselá (9), S. Petrovic (16), L. Palau (9), D. Robinson (15) -cinco inicial-, A. Hanusová (14), I. Burgrová (0) K. Elhotova (0)

 

43 PERFUMERÍAS AVENIDA (10+17+8+8): M. Fernández (1), P. Ferrari (11), M. Rezan (4), M. Xargay (5), A. Robinson (15) -cinco inicial-, L. Rodríguez (5), T. Abalde (0), M. Ortiz (2), V. Blé (0), A. Montañana (0)

 

INCIDENCIAS: Segundo partido del play off de 1/4 de final de la Euroliga. Las jugadoras de Perfumerías Avenida saltaron a la pista vistiendo una camiseta de ánimo a su compañera Shay Murphy. 

Perfumerías Avenida se despide de la edición de la Euroliga 2015 de manera amarga, después de ceder claramente en su eliminatoria ante Praga. Muchos esperaban un duelo más igualado sobre todo por cómo había sido el periplo de ambos hasta la eliminatoria de cuartos, pero el equipo checo llegó mejor y, sobre todo, supo sacar ventaja de un aspecto fundamental en Europa como el físico. Si a esa circunstancias se le suma la pérdida de Murphy en el primer encuentro y tener que afrontar la final de Praga sin ella, la misión casi era imposible.

 

Perfumerías Avenida quiso creer en sus posibilidades pero la fe acabó por agotarse de tanto pelear contra los elementos y pelearse con la realidad. 

 

El equipo salmantino sabía que sus opciones podían pasar por mostrar seguridad atrás y crear dudas a su rival a medidas que el encuentro fuera avanzando. Por eso la escuadra azul salió a la pista aparentemente decidida a fundamentar su juego desde la defensa, con cambios de individual a zona, mientras que en ataque fiaba todo a la inspiración de Robinson. De hecho la norteamericana fue la única visitante que anotó durante los primeros cinco minutos.

 

Ese fue el principal problema para Avenida. Empezó bien atrás pero no encontraba soluciones en ataque algo que sí conseguía su adversario, primero de la mano de Palau, que anotaba siete puntos seguidos, y después con los lanzamientos desde el lateral de canasta de Robinson y Petrovic. 

 

En las azules no funcionaba el tiro exterior y tampoco desde el tiro libre, con tres fallos de los primeros cuatro lanzamientos, y esa inseguridad que se quería transmitir al rival acabó siendo propia. Miranda buscó variantes como introducir a Abalde al tres o pedir un tiempo muerto para serenar a su equipo pero ni una ni otra cosa parecieron funcionar de manera que las locales alcanzaban la máxima renta de diez puntos cuando finalizaba el primer parcial, 20-10.

 

Aunque Praga encontraba a 'su' Robinson en el inicio del segundo cuarto, a Avenida al menos le empezaba a funcionar el exterior con los primeros puntos de Xargay y cinco que anotó de manera consecutiva Ferrari, 24-17, lo que obligó al banquillo local a parar el partido para intentar frenar el intento de reacción. La defensa era más intensa y un nuevo triple de la paraguaya acercaba aun más a las del equipo salmantino lo que obligaba a que Palau -sin ella en pista el ritmo amarillo era otro- regresara a pista.

 

Fue entonces cuando dos ataques locales se saldaron de manera consecutiva con canasta más adicional y así, en un visto y no visto, volvían los diez puntos de desventaja para Avenida, 30-20, donde Pau Ferrari seguía con su ametralladora 'on fire' y eso mantenía con vida al equipo. 

 

Lo mejor para las azules es que nadie se rendía, el objetivo era intentar irse con menos de diez puntos de desventaja al descanso. Pudo ser pero una posible falta en la zona de Praga no señalada le dio el balón a las locales y Petrovic, con la mano caliente, cerró el parcial con un triple para el 38-27.

 

Xargay abrió el tercer cuarto con un triple sobre la bocina, una canasta al límite como prueba de lo que costaba cada ataque ante un rival muy físico que aprovechaba el paso de los minutos para exprimir esa ventaja. Praga cerró todas las vías hacia el interior y desde fuera, con poco acierto, Avenida apenas se quedó en ocho puntos en ese tercer cuarto que acabó 49-35.

 

Ahí ya Avenida bajó definitivamente los brazos, entregándose en unos diez últimos minutos que acabaron siendo un calvario y una mala despedida para una temporada en Europa que merecía mejor broche