Perfumerías Avenida defiende su suerte como gato panza arriba y así sigue vivo

Ndour y Marginean se abrazan después de confirmar la victoria (Foto: Cynthia Duarte)
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Perfumerías Avenida está vivo en Europa, muy vivo. El equipo salmantino ganó a Kosice (76-68) en un partido duro y currado que volvió a emocionar a Würzburg que cree que sí se puede.  

 

FICHA DEL PARTIDO

 

76 PERFUMERÍAS AVENIDA (17+16+22+19) Silvia Domínguez (16), Jacki Gemelos (7), Vanessa Gidden (9), Gabriela Marginean (19), Astou Ndour (9) -cinco inicial-, Leo Rodríguez (9), Kristine Vitola (2), Tricia Liston (2)

 

68 GOOD ANGELS KOSICE (16+11+21+20) Crystal Langhorne (7), Teja Oblak (7), Zuzana Zirkova (12), Anna Jurcenkova (6), Shenise Johnson (16) -cinco inicial-, Beata Balintova (4), Romana Stehlikova (8)

 

ÁRBITROS: Carlos Santos (POR), Anastasios Manos (GRE), Sebastien Clivaz (SUI). Eliminaron por cinco faltas personales a Teja Oblak, Romana Stehlikova. 

 

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la jornada 8 de la liguilla de la Euroliga Femenina disputado en el pabellón de Würzburg.

Si algo debía tener claro el equipo salmantino desde el primer segundo es que se enfrentaba a un partido a cara de perro, ante un rival que se aplica en defensa para abrir camino hacia la victoria –bastó con observar los primeros bloqueos para ver que hay veces que el karate no está tan lejos del baloncesto-. De hecho pese a arrancar el partido con un triple de Gemelos ya en los primeros ataques se observó que no iba a ser sencillo anotar. A Kosice le gusta llevar sus partidos a marcadores bajos y aunque la solución de Avenida podía pasar por correr si había oportunidad, como primera respuesta el equipo salmantino intentó devolver la moneda aplicándose atrás sin desesperarse pese a los primeros lanzamientos errados.

 

Lo hizo bien el equipo azulón -de blanco en Europa-, que posteriormente enlazó otros dos triples que le permitieron mantenerse por delante después de que Vitola entrara en pista para dar más solidez por dentro. Precisamente en el juego interior surgió el primer problema serio para Avenida tras cometer Gidden su segunda falta sin que aun hubiera acabado el primer cuarto. Johnson, un poco por libre, anotaba para poner a Kosice arriba por primera vez, 15-17, pero una canasta de Silvia Domínguez, que impidió a Langhorne lanzar después, permitía a Avenida cerrar el cuarto con un punto de ventaja. Primer parcial ganado, primer paso dado.

 

Oblak, que ya hizo daño en el partido disputado en Kosice, comenzó a llevar la manija de un equipo que dominaba el rebote y corría. Parecía más cómodo en la pista ante un Avenida al que no le entraban algunos tiros fáciles, aunque las diferencias para uno y otro eran mínimas porque pese a los fallos las locales están aprendiendo a no irse de los partidos. De hecho solventaron bien un pequeño estirón visitante y empataron el encuentro a 21 antes de que Kovacik solicitara el primer tiempo muerto del partido.  

 

Johnson trata de mantener el control del balón ante la defensa de Marginean 

 

La presencia de Leo Rodríguez, una jugadora a la que el año pasado había quien acusaba de falta de intensidad pero que este año es mucho más que una sexta jugadora, le dio un plus al equipo. Dos rebotes ofensivos que le dieron aire y empezaron a calentar el ambiente. La diferencia era solo de cuatro puntos, 25-21, pero las sensaciones positivas habían tornado hacia el banquillo del equipo local y, de hecho, el técnico visitante agotó sus tiempos muertos para pedir más agresividad al aro a sus jugadoras.

 

Respondieron a eso las locales con acierto y de la mano de Silvia Domínguez para alcanzar el descanso con su mayor ventaja hasta entonces, 33-27.

 

Gidden, con problemas de faltas en el primer tiempo (Fotos: Cynthia Duarte)

 

Prometía la vuelta de vestuarios del equipo salmantino con tres canastas de tres jugadoras distintas en los tres primeros ataques y una pérdida que se solventó con un robo posterior y dos puntos más para una cuarta jugadora. Johnson se la jugaba en solitario en ataque y anotaba cinco puntos seguidos pero si Avenida conseguía que esa fuera la apuesta de Kosice tenía mucho más que ganar que perder. Con un triple de Marginean llegaron los diez puntos de renta para Avenida, 44-34, respondió Zirkova también desde 6,75 y después lo hizo Ndour, dejando claro que Avenida no parecía dispuesto a dejar irse la oportunidad.

 

Johnson se guisaba y se comía el ataque de Kosice dos de cada tres veces y así la diferencia no menguaba porque Avenida, aun desperdiciando algunos balones, seguía mostrando regularidad en ataque, viendo al aro por dentro y desde fuera y eso le permitía mirar hacia los últimos diez minutos con nueve de ventaja, 57-48. Un buen margen pero en Europa nunca suficiente. 

 

Estaba claro que Kosice se lo iba a jugar todo a la carta de la agresividad, atrás y en ataque, al rebote, en los bloqueos y ahí surgieron los primeros nervios de las locales, que perdieron un balón y cometieron una falta después tras canasta que dejó las diferencia en tres puntos a siete minutos y medio del final. Atacaba más fluido Kosice, mejor con Balintova en la dirección, pero en las malas volvió a surgir la sangre azul. Un jugadón entre Gidden y Silvia Domínguez y un rebote ofensivo de Marginean, que acabó en dos puntos más personal para volver a abrir un poco la brecha a cinco del final. 

 

Pero en Europa no hay partido tranquilo y Avenida se vio penalizado por dos acciones que llevaron a su rival al tiro libre y le dieron cuatro puntos que sumó a un triple de Zirkova para poner el duelo en un puño, 67-64 a tres del final. El partido se disputaba en el barro y solo era apto para valientes. 

 

Leo Rodríguez lanza a canasta (Foto: Cynthia Duarte)

 

Con los dos equipos muy cargados de faltas, y las defensas al límite, empezaba a decidir el tiro libre y se entraba en el último minuto con cuatro puntos dde ventaja para Avenida y balón en manos de Silvia Domínguez. No acertó Ndour desde 6,75 y a medio minuto del final atacaba Kosice que se encontró una defensa de libro de Avenida que llevó a su rival al límite de la posesión sin ni siquiera dejarle lanzar a canasta. El gato se había defendido panza arriba y salía vivo de la batalla ante la algarabía de un Würzburg que volvió a ser el mejor Würzburg. Así sí.