Pequeños brotes verdes en la Administración

 
El recorte social sin precedentes anunciado el miércoles por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que ya ha tenido su respuesta sindical en forma de protestas y una huelga general de funcionarios el próximo 2 de junio, conlleva también la aparición de pequeños brotes verdes en una Administración cargada de altos cargos y gastos superfluos nada propios de un país en recesión. De momento, los ministros se bajarán un 15% el sueldo y el PSOE de Salamanca se ha sumado a la propuesta y anuncia un recorte en la retribución de todos sus diputados, concejales y alcaldes electos. Ocurrirá lo mismo con los dirigentes de las grandes corporaciones locales, Ayuntamiento de Salamanca y Diputación, cuyo sueldo se equipara a los funcionarios de mayor nivel, y también con las comisiones por asistencia a plenos y demás quehaceres de la vida pública. Un buen comienzo para empezar a tomarse un serio una reforma a conciencia de la estructura del Estado. Será totalmente insuficiente meter la tijera en los sueldos más llamativos si la intención no viene acompañada de la desaparición de organismos duplicados en el Estado y las autonomías, de ministerios sin contenido, de cargos púbicos en exceso y todo lo que les rodea, de asesores que no asesoran y de los gastos en una burocracia estéril e inútil. Que funcionarios, pensionistas y madres empiecen a pagar los platos rotos de Zapatero será menos doloroso si viene acompañado de un ‘tijeretazo’ en condiciones de la clase política.