Parece todo... menos la Plaza Mayor de Salamanca

Cada mañana, el ágora salmantina se ha convertido en un laberinto que hace que los ciudadanos atraviesen una carrera de obstáculos. Las obras, los camiones y furgonetas hacen que atravesar la Plaza sea casi una odisea.

Una odisea; eso es en lo que se ha convertido el hecho de cruzar la Plaza Mayor de Salamanca cada mañana, dejando en entredicho el uso del ágora salmantina.

 

Las obras de reparación de la luz y el agua y la presencia de camiones y furgonetas provocan que los ciudadanos tengan que introducirse en un laberinto complicado, además del hecho de esquivar los vehículos que sin ningún pudor campan a sus anchas por la Plaza Mayor, que parece todo menos eso.

 

(Foto: Chema Díez)