Parado todo el verano el último camión de bomberos que compró el Ayuntamiento

El camión de bomberos para incendios en el casco urbano que se compró en un lote de tres vehículos.

La autobomba rural pensada para los fuegos de pasto del verano ha estado los meses de más calor no operativa por algunas deficiencias: no le funcionaba la sirena y tenía problemas en la suspensión.

El último camión de bomberos adquirido por el Ayuntamiento de Salamanca tras las reiteradas quejas de los agentes del cuerpo ha estado todo el verano parado y sin poder ser usado en ningún operativo. Una situación que ha remitido a los miembros del cuerpo a la que han vivido durante años con un parque móvil obsoleto y poco seguro, y que también ha reducido las posibilidades de actuación.

 

El camión, una autobomba rural de grandes dimensiones, llegó a principios de 2015 con un cometido principal: sustituir a la existente y operativa durante años en la extinción de los incendios de pastos que se producen durante el verano en la capital y sus proximidades. Es uno de los tres vehículos que compró en julio de 2014 el Ayuntamiento a bombo y platillo para frenar las quejas del cuerpo. El primero en llegar fue uno de pequeñas dimensiones para los incendios en el casco urbano y a su presentación acudió el propio alcalde.

 

En el segundo paquete de nuevos vehículos llegaron la autobomba rural y una nodriza. Esa autobomba, no obstante, no ha estado operativa más que en contadas ocasiones porque, según fuentes del cuerpo, llegó arrastrando varias deficiencias a pesar del elevado coste de este tipo de vehículos especiales. Entre otras, que no le funcionaba la señal acústica y que ha tenido problemas de suspensiones. Deficiencias que se han tratado de solucionar, pero que no han tenido arreglo.

 

Por este motivo, la autobomba no ha estado operativa en todo el verano. Justo cuando más incendios de vegetación se producen en la capital y su entorno por las altas temperaturas, labor para la que estaba pensado este vehículo. De hecho, el cuerpo ha tenido que contar con la antigua autobomba rural de la que disponían, que había quedado apartada tras haber sufrido un vuelco.