“Para bajar gasto en personal sin congelar sueldo a funcionarios, tendríamos que reducir plantilla”

Mariano Esteban de Vega - VICERRECTOR DE PROFESORADO DE LA UNIVERSIDAD DE SALAMANCA
Emilio S. Cófreces

¿Cuáles son las medidas más urgentes que está intentando poner en marcha?
He empezado por algunas cuestiones que quedaban pendientes, como la resolución de algunas convocatorias, tanto de dotación de plazas como de promociones. También había que resolver el problema de la Relación de Puestos de Trabajo (RPT) del año pasado. Junto a esto, hemos empezado a plantear algunas reformas en relación a la plantilla que teníamos en nuestro programa y que afectan al sistema de dotación de cátedras, de los concursos y de otros procedimientos.

¿Cuál es el problema más acuciante que se ha encontrado?
Sin duda, la situación económica y la necesidad de aprobar un presupuesto. Es habitual que las universidades aprueben sus cuentas a la mitad del año presupuestario. Lo más importante es tener que realizar una previsión del presupuesto, que después tiene que ser aprobada por la Junta. Además será un presupuesto especialmente restrictivo en lo que se refiere al apartado de personal. Es lo que de momento más nos ocupa y nos agobia.

¿La limitación del aumento de plantilla impuesta por la crisis generará problemas frente al incremento de la carga docente que implica el Plan Bolonia?
En algunos casos sí y en otros no. No necesariamente tendría que conducir a un aumento de la plantilla. En todo caso, sí tenemos que hacer una redistribución, porque hay áreas excedentarias de profesorado y áreas deficitarias. Es un problema antiguo que en el caso universitario no es fácil de resolver porque no podemos mandar a un profesor de Historia a dar clases a Medicina.

¿Es posible ese reajuste?
Hay algunos medios, aunque son limitados. El fundamental es utilizar las vacantes que se producen, fundamentalmente, por jubilación. En este caso es absolutamente inevitable que aquellas áreas que son excedentarias de profesorado pierdan plazas y que las ganen aquéllas que tienen más necesidad. Pero al margen de eso hay pocas fórmulas más, como la reorganización de la docencia, para ver en qué tipo de materias tenemos personal cualificado para impartirlas y en cuáles no. También es muy problemático que las medidas que tomemos no tendrán un efecto inmediato en términos presupuestarios.

¿En qué áreas sobra profesorado y en cuáles hace falta?
Tenemos el diagnóstico de la Relación de Puestos de Trabajo, que incluye las cargas docentes de cada área. Una de las medidas que queremos llevar a la práctica es realizar un estudio de la RPT a partir de algunos nuevos criterios.

¿Es preocupante el envejecimiento del profesorado en la Usal?
Hay áreas donde el problema es my visible, y otras en las que no. Una política de plantilla razonable tendría que incluir entre sus objetivos el asegurar un cierto relevo generacional. El problema es la situación económica, porque no hay recursos para llevar a cabo esa planificación a medio plazo que implique el garantizar que un área muy potente pero envejecida pueda contar un número de ayudantes que impida que en pocos años se quede en cuadro.

¿La crisis puede implicar que la plantilla de profesores merme?
Creo que no significativamente. En política de plantilla dependemos exclusivamente de la aportación de la Junta de Castilla y León. La plantilla crecerá o disminuirá si lo hace esa aportación, aunque la Junta tampoco es plenamente autónoma en ese sentido. El Gobierno prevé reducir el gasto de personal de la administración pública en un cuatro por ciento, y si no hay congelación en los sueldos de los funcionarios, eso supondría que tendríamos que reducir la plantilla, aunque eso no depende en gran medida de la Universidad de Salamanca.

¿En qué consistirá el cambio en la normativa de cátedras?
El nuevo procedimiento estará aprobado antes del verano. Vamos a implantar un plan de promoción para profesores titulares de Universidades que ya tienen su acreditación ante la Aneca para que puedan pasar a catedráticos si superan el concurso público. Nosotros implantaremos un modelo según el cual todos los profesores que hayan obtenido la acreditación de catedrático tendrán expectativas razonables, aunque no inmediatas, de concursar a una cátedra en su área de conocimiento.

¿Qué pasos se han dado para apoyar a los profesores de escuela universitaria?
Estamos tratando de mejorar las posibilidades que dentro del plan vigente pueden existir, sobre todo en lo que se refiere a la exención parcial, o quizá total, de docencia para algunos de estos profesores que estén preparando su tesis doctoral. Confiamos en que esa reivindicación sea posible de atender porque hay una financiación específica.

¿Cómo van los planes de promoción de profesores ayudantes doctores a contratados doctores?
Nuestra idea es preservar esos planes de promoción y de mejorarlos, si es posible, pero esto último no va a ser este año. Todos estos planes tienen un coste económico y no cuentan con financiación específica y hay que jugar con las escasas posibilidades que tenemos.

¿En qué punto se encuentra la elaboración delEstatuto del PDI?
La negociación está bastante estancada, porque el Gobierno presentó el último borrador en 2008. Por un lado, negocia con las universidades y por otro con los sindicatos, donde existe el problema de la memoria económica.

¿Qué cambios se introducirán en materia de jubilaciones?
Crearemos un plan de jubilaciones anticipadas voluntario.