‘Palo’ al Guijuelo

TRES POSTES. Hasta tres veces se estrellaron los chacineros contra la madera, la última en el minuto 94. EFECTIVIDAD MÁXIMA. El filial bilbaíno supo aprovechar bien sus oportunidades, anotando dos goles en tres lanzamientos a puerta
ADRIÁN A. GARCÍA
En Guijuelo no estarán muy de acuerdo con el que se inventó el dicho a entrenador nuevo, victoria segura. María no pudo comenzar con buen pie su mandato en el cargo de primer entrenador del conjunto chacinero y perdió en su estreno ante el Athletic B por 1-2, un resultado que no refleja con justicia lo visto sobre el campo. Hasta en tres ocasiones estrellaron los locales el balón contra la madera. Primero fue Juli Ferrer, emulando al mejor Rivaldo, el que tras una gran chilena lanzó el esférico contra el larguero. Posteriormente, Iturralde emularía a su compañero, tanto en la ejecución como en el resultado. Y ya en el último minuto, en el 94, en la última acción del encuentro, de nuevo Juli Ferrer, con todo a su favor para marcar, volvió a estrellar el balón contra la madera.

El comienzo del partido deparó sorpresas en el primer once titular de María. Barrena, un fijo para Cazalilla, se quedó en el banquillo y su puesto lo ocupó el veterano Mangas. En los primeros minutos se vio a un Guijuelo con más intensidad, con ganas de demostrar a sus críticos que la actitud no es el problema de este equipo. No obstante, el espejismo duró sólo un cuarto de hora, ya que a partir de ahí el partido se igualó y volvió a los cauces que vienen siendo normales en el Municipal en esta temporada. Las ocasiones de gol brillaron por su ausencia y las llegadas al área se podían contar con los dedos de una mano, tanto por parte local como visitante. De los primeros 45 minutos sólo se puede destacar un lanzamiento de falta lateral de Jonathan, cuyo centro chut lo sacó con fuerza Aitor. Ésa fue la única intervención que tuvo que realizar el guardameta del filial bilbaíno en la primera parte. Por su parte, Montero fue un mero espectador.

Para desgracia de los valientes aficionados que se dieron cita en el estadio chacinero –valientes por el frío que hacía– el balón se pasó más tiempo por el aire que por el césped. Es decir, lo de siempre.

No obstante, en la segunda mitad cambiaría el decorado y las ocasiones empezaron a llegar. El paso por los vestuarios le vino mejor al Athletic B que al Guijuelo. Los jóvenes cachorros de Lezama saltaron al campo más activos que en la primera mitad y a los tres minutos de la reanudación llegó el primer tanto del partido. De un barullo en el centro del campo, Goñi supo aprovecharse para salir con ventaja y con metros por delante para avanzar, abrir a Saborit, que encontró carril libre por la derecha y batió de un fuerte disparo cruzado a Montero. Efectividad cien por cien, un tiro a puerta, un gol.

A los chacineros les tocaba remontar, pero aún tenían toda la segunda mitad por delante. En el 56, Montero se vio obligado a realizar un vuelo sin motor ante un precioso lanzamiento de falta de Goñi, de lo mejorcito de los vascos ayer.

Los verdiblancos seguían basando todos sus recursos en las jugadas a balón parado. En una de ésas, Tejedor remataba de cabeza picado y el rechace de Aitor quedó muerto en el área pequeña, pero el revuelo terminó en un despeje de la defensa. En la siguiente jugada, Juli Ferrer se toparía por vez primera con la madera tras ejecutar una preciosa chilena.

Avanzaban los minutos y el Guijuelo seguía sin ver puerta. En el 75 Txoperena remató solo en el segundo palo una falta colgada por Jonathan, pero Aitor demostró buenos reflejos evitando el empate. En la siguiente acción, el filial bilbaíno hacía el segundo. En una rápida jugada a la contra, el balón llegaba a Mandaluniz, cuyo mal control se convirtió en un autopase sobre Txoperena, que no acertó a despejar, y batió por bajo a Montero. Tercer disparo, segundo gol.

Todo se les ponía en contra a los verdiblancos, que seguían viendo cómo se les resistía el gol. En el 86, Iturralde se volvió a encontrar con el larguero. A pesar del poco tiempo que quedaba, el Guijuelo lo seguía intentando y fruto de ello fue el tanto de Garban. Uno de tantos balones colgados al área lo remataba Jonathan, libre de marca en el segundo palo, y el rechace del guardameta lo aprovechó el ex del Santa Marta para estrenarse como goleador. Era el minuto 93 y aún quedaba un último ataque antes del final. En otro balón bombeado, Garban, delante de Aitor, controlaba mal, pero la pelota le llegó a Juli Ferrer, que, con todo a su favor, la envió de nuevo a la madera.