Paliza intrascendente para cerrar la primera fase

España no da opciones a Georgia y el jueves inicia la segunda fase con Finlancia, Grecia e Italia como rivales. 

 

FICHA DEL PARTIDO

 

GEORGIA: Hickman (7), Patsatsia (3), Sanikidze (8), Shermadini (10) y Tsintsadze (6) --quinteto inicial--; Pkhakadze (0), Sanadze (7), Burjanadze (2), Lezhava (7), Metreveli (4) y Tskitishvili (5).

 

ESPAÑA: Rubio (16), Calderón (3), Fernández (11), Aguilar (2) y Gasol (4) --quinteto inicial--; Rodríguez (15), Llull (11), San Emeterio (3), Mumbrú (3), Claver (4), Gabriel (5) y Rey (6).

 

PARCIALES: 17-17, 12-24, 10-21 y 14-21.

 

ÁRBITROS: Ryzhyk (UKR), Milojevic (MKD) y Esteron (ISR). Sin eliminados.

 

PABELLÓN: Celje Arena.



 

La selección española de baloncesto ha cerrado este lunes la primera fase del Eurobasket de Eslovenia, donde defiende su doble corona continental, con una paliza a Georgia (59-83) sin repercusión en el torneo porque el equipo caucásico estaba eliminado y la campeona clasificada, bajo el liderazgo anotador de los bases Ricky Rubio (16 puntos) y Sergio Rodríguez (15).

 

El equipo español sumó su cuarta paliza del torneo, aunque pasa a la segunda ronda con una victoria y una derrota, la encajada ante Eslovenia. Contra Georgia, el seleccionador Juan Antonio Orenga pudo repartir minutos y dar más descanso a sus jugadores más habituales con vistas a la segunda fase, que España iniciará el próximo jueves.

 

Es el caso de Marc Gasol, que acumulaba treinta minutos de media por partido. Señalado por todos sus compañeros como el líder del equipo, el pívot de Memphis Grizzlies llegará menos castigado tras quedarse en 22 minutos y 4 puntos ante Georgia. Xavi Rey y Germán Gabriel le reemplazaron una vez que el partido estuvo sentenciado.

 

La fractura en el marcador se produjo justo antes del descanso con un parcial de 2-15 para los pupilos de Orenga. Hasta ese momento, la labor del reciente fichaje del CAI Zaragoza, Giorgi Shermadini, máximo anotador de su equipo con 10 tantos, había permitido al conjunto georgiano mantenerse en el partido.

 

La resistencia duró hasta que España metió una marcha más, permitiéndose practicar el baloncesto que más estima, de dura defensa y mortal contragolpe. La eficacia de un Ricky Rubio cada día más acertado en el tiro (7/7 en tiros de campo) y el perfecto entendimiento entre el trío madridista Rodríguez-Rudy-Llull cimentó la escapada en el marcador.

 

España mantuvo el acelerador pisado tras el paso por vestuarios, convirtiendo el último cuarto en una pachanga entre dos equipos que ya solo aspiraban a divertirse sobre el Celje Arena. Situación perfecta para el vigente bicampeón continental, que llega pleno de moral a la segunda fase tras una arrolladora etapa inicial con el único lunar de Eslovenia.