Pagar 36 millones de deuda, subir impuestos y eternizar las inversiones, la 'hoja de ruta' de Mañueco para construir España

El alcalde de Salamanca, Alfonso Fernández Mañueco, y el concejal Fernando Rodríguez, en la presentación de presupuestos.

El alcalde de Salamanca 'luce' en la convención del PP sus políticas de los tres últimos años, en los que ha puesto en primer lugar el pago de la deuda que heredó de la gestión de su propio partido, mientras subía impuestos 3 de los 4 años y dejaba las inversiones al mínimo.

El alcalde de Salamanca, Alfonso Fernández Mañueco, ha presumido de una hoja de servicios impoluta este fin de semana en la convención de su partido. Al menos, así ha dibujado su gestión al frente del Ayuntamiento de Salamanca en la presente legislatura, que no ha dudado en poner como ejemplor para "construir España". Sin embargo, la realidad pinta un panorama bastante diferente en el que han pasado cuatro años sin un solo proyecto de ciudad, con subidas de impuestos que solo se han detenido para 2015, año electoral, y con una política social basada en partidas presupuestarias escasas.

 

En su participación en uno de los debates organizados por los populares, ha asegurado que "desde Salamanca se puede construir España, pasar del déficit al superávit y a la vez reducir la deudapagar a los proveedores prácticamente al contado, aumentar el gasto socialno subir los impuestos y mantener la calidad de los servicios públicos sin perder un solo puesto de trabajo". De su afirmación se desprende una realidad indiscutible: tapar el 'agujero' que su antecesor dejó en las cuentas municipales ha sido el gran objetivo de la legislatura. Algo que se ha cumplido porque no podía ser de otra manera: el complimiento de los objetivos de deuda, la reducción del déficit y el pago a proveedores eran de obligado cumplimiento por ley.

 

 

Precisamente la entidad de la supuesta política social es lo que más le ha afeado la oposición en los últimos meses. A pesar de ello, Fernández Mañueco presumió de haber aumentado el gasto social ante los numerosos ministros que le escuchaban en Madrid. El Ayuntamiento ha calificado los prespuestos 2015 como sociales, alegando el aumento de todas las partidas para los distintos programas de ayuda y con una cifra: 84 millones de euros. Sin embargo, de ellos 53 millones son para pagar los servicios públicos que el Ayuntamiento tiene adjudicados a diversas empresas y otros 14 son para la promoción de viviendas sociales. Una decisión que choca con el que era su principal proyecto de promoción económica: el polígono de Las Malotas, que se iba a pagar con dinero de las VPO y que tuvo que desestimar tras comprobarse que beneficiaba al editor de La Gaceta.

 

 

DOBLAR LO QUE SE RECORTÓ

 

El resto se reparten en programas y en apoyo a entidades que ven aumentada su dotación, pero con una gran mayoría que se conforma con lo mínimo. Baste recordar que el Club Hípico percibe 20.000 euros anuales mientras programas como la universidad de la experiencia, las 27 asociaciones de víctimas de enfermedades, el comedor de los pobres o Proyecto Hombre, con actividad diaria, se tienen que conformar con cantidades inferiores.

 

Desde el PSOE tienen otra visión porque consideran que "ni siquiera se ayuda suficientemente a entidades que vienen realizando labores propias de la público" en referencia a las muchas asociaciones a las que se apoya de manera insuficiente. "Ahora se dice que se ha duplicado la cantidad, ¿duplicar el qué, lo que se recortó?", aseguran al tiempo que recuerdan que en 2011 se recortó al 50% el gasto social y que no se ha recuperado el nivel de entonces.

 

 

EL PAGO DE LA DEUDA, POR ENCIMA DE TODO

 

Como anunció a finales de  2014 el propio Fernández Mañueco, en 2015 se amortizarán 12.790.000 euros de deuda, con lo que la cifra pagada hasta ahora asciende a 36 millones de euros, a los que hay que sumar otros 17 del plan de proveedores, un crédito para pagar las facturas atrasadas que se adeudaban a empresas. Para hacer frente a todo ella ha habido que aumentar los impuestos y reducir las inversiones para conseguir los millones necesarios para equilibrar las cuentas.

 

El pago de la deuda ha sido, como en el ámbito nacional, la única política que ha estado por encima de todo lo demás. Curiosamente, Fernández Mañueco sacó a relucir este logro en una sala en la que estaba su antecesor en el cargo, Julián Lanzarote, responsable de las decisiones que generaron esa deuda.

 

 

AUMENTO DEL IPC TODOS LOS AÑOS, MENOS 2015

 

En materia de impuestos, el Ayuntamiento de Salamanca no ha dejado pasar ni un año sin subir los impuestos y tasas municipales. Se subieron un 3% de cara a 2012, con especial incidencia en el IPC, algo que el equipo de Gobierno dijo no poder evitar porque sería renunciar a un millón de euros de ingresos. Se subieron también un 2,7% de cara a 2013 el IBIC, el Impuesto de Vehículos, la Tasa de Basura, la Tarifa de Suministro de Agua y el autobús urbano. Y de cara a 2014 otro 1,7% para la generalidad de los tributos y tasas.

 

En todos estos casos, se hizo subiendo el IPC, pero el mes escogido para fijar la actualización supuso que, muchas veces, se subieran más los precios que el nivel en el que acabaron. Para 2014, por ejemplo, se tomó el dato de mayo a pesar de que para cuando se aprobó la subida, en noviembre de 2013, estaba muy por debajo de ese 1,7%.

 

Algo parecido ha ocurrido para 2015, año para el que el alcalde anunció una congelación de impuestos que, aplicando la obligación de acompasar al IPC, no es tal. Ya desde verano de 2014 Fernández Mañueco dijo que no se iban a subir el bus, tasas e impuestos, pero es que el IPC de 2014 ha sido negativo, con lo que de haber actualizado los precios usando este índice habría que haberlos reducido. A todo ello hay que sumar intentos como los del 'tasazo' con el que pretendía gravar las actividades del comercio y al que tuvo que renunciar por la oposición frontal del sector.

 

 

INVERSIONES BAJO MÍNIMOS

 

Tampoco en inversiones ha sido generoso el Ayuntamiento de Salamanca. De hecho, junto a pequeñas actuaciones, otras prometidas a comienzos de legislatura y que llegan ahora, otras ni siquiera finalizadas como La Aldehuela y el hecho de que se suman las inversiones que incluyen algunos contratos de gestión y mantenimiento con empresas privadas, el equipo de Gobierno no pasa de 18 millones para 2015, tanto como la deuda comercial que ha habido que pagar en el mecanismo de pago a proveedores.

 

Desde la oposición apuntan también que "las inversiones son las mismas que se van sucediendo, que no se han ejecutado y que vuelven a aparecer", algo que ocurre con los campos de fútbol de hierba artificial, las partidas para La Aldehuela (sin terminar desde hace años), la adaptación del Luis Vives o el Victoria Adrados (prometidos desde hace años y sin hacer)...