Pablo Yáñez abre su propia puerta giratoria en el Congreso

Pablo Yáñez, durante una intervención en el Congreso.

El efímero diputado de Ciudadanos por Salamanca, nuevo asesor del grupo parlamentario en el Congreso. El puesto, 'a dedo', le convierte en uno de los 250 asesores que tienen los partidos, pagados con cargo a las cuentas públicas.

El que fuera diputado de Ciudadanos por Salamanca ha logrado volver al Congreso, aunque sea por la puerta de atrás. Según publica el Boletín Oficial de las Cortes Generales, Pablo Yáñez ha sido nombrado asistente técnico del grupo parlamentario de Ciudadanos con fecha 3 de octubre y se incorpora al equipo de Albert Rivera después de causar baja el pasado junio, cuando no logró revalidar el escaño que consiguió en diciembre de 2015.

 

Yáñez rompe así su promesa de 'volver a su trabajo' que hizo ante la posibilidad de perder el escaño. En realidad, lo que hace es volver a un cargo de asesor 'a dedo' como el que ya tuvo en la Diputación de Valladolid. En su día, recibió grandes críticas del sector menos oficialista de Ciudadanos en Salamanca, que consideraba que lo único que buscaba Yáñez cuando se presentó como candidato por Salamanca era un sueldo.

 

Yáñez se convierte ahora en uno más de los cerca de 250 asistentes que se reparten los grupos parlamentarios en el Congreso, repartidos en función de los escaños. Son puestos de libre disposición, elegidos 'a dedo' por los partidos, para los que por reglamento no se requiere formación o experiencia alguna: son puestos pensados para que los partidos coloquen a su aparato. El Congreso no da información sobre lo que cobran estos asistentes técnicos, que es la denominación que tienen, pero el presupuesto total es de 7,5 millones de euros al año para este capítulo.

 

Yáñez ya fue asesor de uno de los grupos institucionales de Ciudadanos, el que formó en la Diputación de Valladolid tras las municipales de 2015; cobraba 41.000 euros. Dejó su cargo justo el mismo día que se dio de alta como diputado electo, el 7 de enero de 2016. Después perdió el escaño en las elecciones de junio. Entonces, dijo en una entrevista con TRIBUNA que, si no fuera elegido diputado, retomaría su actividad profesional.

 

Desde entonces, ha sido designado por su partido para colaborar en la campaña de Galicia, que se saldó con un pésimo resultado para Ciudadanos; y es una de las caras habituales de la formación 'naranja' en tertulias y debates. Y ha mantenido su actividad en Pnyx, una empresa de consultoría que elabora estudios y encuestas para partidos políticos, que ocultó y que compartía con el delegado regional de Ciudadanos mientras este le promocionaba en Valladolid y Salamanca.