Ordenadores "más eficientes" gracias a la física cuántica

Un proyecto de fin de carrera de la Universidad de Sevilla propone avances que permitirán miniaturizar aún más los chips informáticos.

Un proyecto fin de carrera presentado en la Escuela Técnica Superior (ETS) de Informática de la Universidad de Sevilla (US) ha utilizado las leyes de la física cuántica para la construcción de ordenadores, lo que permitirá realizar tareas de forma "mucho más eficientes" que los ordenadores actuales basados en la física clásica.

  

La US ha informado en una nota de que lo ha realizado el estudiante portugués Jaime Coello y que ha estado tutelado por el profesor de Arquitectura y Tecnología de los Computadores José Luis Guisado, así como que el proyecto 'Diseño y Simulación de un Procesador Cuántico' presenta "avances en la computación cuántica, que es un campo emergente entre la física y la informática".

  

Con las leyes de la física clásica usadas hasta ahora, "se está llegando al límite de miniaturización de los chips convencionales", según la Universidad. Así, ha señalado que la utilización de las leyes cuánticas permitirá "seguir avanzando en dicha miniaturización para construir ordenadores más potentes".

  

En este proyecto fin de carrera, la US ha explicado que se ha desarrollado un "novedoso" simulador que, "por primera vez", integra, en un mismo sistema, un procesador clásico de arquitectura Millones de Instrucciones Por Segundo (MIPS), que es, según la universidad, "una de las más empleadas en docencia e investigación", con una unidad funcional cuántica.

  

El simulador desarrollado en la Universidad de Sevilla puede ser de "gran utilidad" para la investigación en nuevos algoritmos cuánticos, así como para la enseñanza de la computación cuántica, ha destacado la US.

  

El siguiente paso a seguir tanto por Jaime Coello como por el profesor Guisado es la publicación de los resultados en forma de artículos en revista científicas, así como la ampliación del simulador y su uso en investigación y docencia, informa.