Oposición, gobierno y dos informes técnicos contradictorios, frente a frente por una solución para El Corte Inglés

Los cuatro grupos se ven las caras este miércoles en un 'careo' que se vaticina tenso: pondrán sobre la mesa informes que se contradicen y las enormes diferencias entre el equipo de Gobierno y la oposición sobre la solución definitiva.

Exigir compensaciones o no. Reconocer un exceso de edificabilidad de 21.000 metros o negarlo. Modificar un ordenamiento anulado por la justicia o legalizarlo tal cual. Acatar las sentencias judiciales o dudar de ellas. Dejar todo como está o enmendar la plana a muchos años de gestión incorrecta del PP. Sobre estas bases la oposición y el equipo de Gobierno en el Ayuntamiento de Salamanca se sientan este miércoles en un cara a cara que se prevé tenso por lo distante de las posturas, pero que exige una solución inmediata para un tema candente: la situación de El Corte Inglés.

 

Hace dos meses y medio que la justicia certificó la nulidad de todas las licencias del centro comercial. Fue el 14 de enero cuando Equo-Foro de Izquierdas dio a conocer una sentencia que terminaba de poner patas arriba las situación del edificio de los grandes almacenes en Salamanca. En realidad, todo el planeamiento urbanístico hecho para su llegada a la ciudad y que la justicia ha ido desmontando. A día de hoy, su situación es irregular porque la justicia ha anulado todo el paraguas urbanístico que le dio el Ayuntamiento de Salamanca, un plan que ha sido desmontado de arriba a abajo al anularse sucesivamente el plan y las licencias que se concedieron sobre esa base.

 

 

CARA A CARA DE PORTAVOCES Y CAREO DE LOS TÉCNICOS

 

Urge ponerle una solución y más desde que Foro de Izquierdas solicitó la ejecución de sentencia. Para ello se ven hoy las caras los cuatro grupos municipales. Por un lado, los portavoces de la oposición, PSOE (José Luis Mateos), Ciudadanos (Alejandro González) y Ganemos Salamanca (Virginia Carrera) y por otro el equipo de Gobierno, probablemente en la figura de su portavoz, Fernando Rodríguez. El encuentro, forzado por las circunstancias, servirá para contraponer las posturas de todas las partes, aunque ya son conocidas.

 

La reunión incluirá un 'careo' entre los técnicos responsables de los respectivos informes, el avalada por la oposición, Fernando Lombardía, redactor del actual PGOU; y el que ha presentado el equipo de Gobierno firmado por técnicos municipales... y que dice justo lo contrario de lo que plantea la oposición. De hecho, el grupo popular asegura que las cuentas de Lombardía, que habla de 21.000 metros de edificabilidad regalada, no están bien hechas.

 

 

DOS SOLUCIONES ENFRENTADAS

 

PSOE, Ciudadanos y Ganemos se unieron hace semanas para expresar un punto de vista pactado y común del que, por ahora, no se bajan. De hecho, confían en dar carpetazo al asunto aplicando su fórmula. Y el equipo de Gobierno también tiene el suyo. El problema es que están casi en las antípodas. La oposición plantea una modificación puntual del PGOU para arreglar la ordenación del sector en el que está el edificio del centro comercial y compensaciones para equilibrar la situación porque calculan que el Ayuntamiento concedió a la sociedad del centro comercial de manera irregular más de 21.000 metros cuadrados de edificabilidad extra. Por su parte, el equipo de Gobierno niega haber incurrido en exceso de edificabilidad, niega compensaciones y plantea aplicar una modificación puntual que legalice la situación como está.

 

Nada que ver la una con la otra, como tampoco los argumentos y sus defensores. La oposición aboga por solucionar ya el problema y, después, reclamar responsabilidades: apuntan al alcalde, Alfonso Fernández Mañueco, y al único concejal que estaba en el gobierno cuando se diseñó todo lo que ahora está anulado, Fernando Rodríguez. El poderoso teniente de alcalde es, curiosamente, uno de los que con más fuerza se opone a regularizar la situación porque sería reconocer que algo se hizo mal. Por contra, considera que la justicia ha anulado un plan que él volvería a hacer aunque supusiera poner 'alfombra roja' al centro comercial de nuevo.

 

La moratoria de dos años que la Junta está dispuesta a conceder parece un hecho meramente circunstancial, aunque podría ser la vía de escape del alcalde para proponer una tercera vía: una revisión completa del PGOU que la oposición rechaza porque cree que será sólo una 'amnistía urbanística' a todos los errores urbanísticos que, además, no parece poderse aplicar.