“Ojalá no hubiese ayudas; eso significaría que podíamos vivir del precio de nuestros productos”

Luis Ángel Cabezas, presidente provincial de Asaja, aborda todos los problemas del sector con especial hincapié en el ibérico y los precios en origen




Poco más de dos meses en el cargo y cuatro años por delante. A priori, parece poco tiempo (lo primero) y un largo recorrido (lo segundo) pero el campo tiene mucha prisa, quizá demasiada como para esperar.

Por ello, el nuevo presidente de Asaja Salamanca, Luis Ángel Cabezas, tiene clara cuáles son sus prioridades y en la actualidad el posible cambio de la Norma del Ibérico “es el que más está en el candelero, aunque confiamos en que el Ministerio dé marcha atrás en el aspecto de la pureza y la extensificación”, destaca.

Cabezas también repasa el resto de sectores como el vacuno, “cuyo precio es bueno aunque tiene el que se merece”, mientras que el ovino “sí puede ser el que esté en una peor situación porque el ganadero solo pone dinero y no gana”, señala.

El precio del cereal también es bueno “aunque creo que el que debe ser porque cuando el agricultor compra gasóleo o fertilizantes también ve que su precio es muy elevado”, destaca.



“La Lonja debe servir para poner precio de mercado”

En cuando al funcionamiento de la Lonja, Cabezas destaca que los profesionales deben poner el precio al que se opera en el mercado porque esta “Lonja debe ser una referencia para la gente que luego se informa a través de los medios y los intereses deben dejarse de lado”, argumenta.

Cabezas también habla de las relaciones con la Diputación y su colaboración de cara a AGROMAQ “feria referente en el sur de Europa”, con la Junta y con el Ministerio, al tiempo que repasa el futuro de la PAC, donde es contundente: “Es una pena que la PAC nos quite el sueño. Ojalá no hubiese ayudas porque eso significaría que podríamos vivir del precio de nuestro productos.

También tiene palabras para su antecesor, Vicente de la Peña, al que agradece todo el trabajo y la línea marcada. No se olvida de la sequía, como no… “y es que no pasamos mucho tiempo mirando al cielo”, concluye.