Oblak da vida a la eliminatoria hasta el Bernabéu

James y Mandzukic, protagonistas del encuentro

El Atlético de Madrid empató este martes frente al Real Madrid (0-0) en el estadio Vicente Calderón, durante el partido de ida de los cuartos de final de la Liga de Campeones, y tras el cual ambos equipos han dejado abierta su eliminatoria para el duelo de vuelta.

 

 

FICHA 

 

ATLÉTICO DE MADRID: Oblak, Juanfran, Godín, Miranda, Siqueira; Mario Suárez, Gabi, Arda Turan, Koke (Fernando Torres, min.83); Griezmann (Raúl García, min.76) y Mandzukic.

 

REAL MADRID: Casillas; Carvajal (Arbeloa, min.84), Varane, Sergio Ramos, Marcelo; Modric, Kroos, James; Benzema (Isco, min.75), Bale y Cristiano Ronaldo.

 

ÁRBITRO: Milorad Mazic (SRB). Amonestó a Mandzukic (min.55), Raúl García (min.80) y Mario Suárez (min.84) por parte del Atlético de Madrid; y a Sergio Ramos (min.80) y Marcelo (min.88) en el Real Madrid.

 

ESTADIO: Vicente Calderón.

El conjunto madridista comenzó este martes con más ímpetu que su adversario, decantándose por atacar desde los costados ante una defensa local bien asentada y guardando cin eficacia sus distancias entre líneas. Parapetados delante de su portero Jan Oblak, los centrales rojiblancos obligaban a Gareth Bale, Karim Benzema, Cristiano Ronaldo y compañía a desplegar sus armas con disparos lejanos.

 

Oblak empezó a erigirse, desde entonces, en el jugador más destacado de un Atlético que se encomendaba a las manoplas de su guardameta. Primero fue Bale quien lo puso a prueba, teniendo un mano a mano al poco del pitido inicial del árbitro Milorad Mazic; tras un error defensivo, el galés se plantó frente a Oblak para estrellar el balón en su pecho.

 

Pese a malgastar la primera gran oportunidad de peligro, el Real Madrid prosiguió con el mismo guión intimidatorio de cara a poner en aprietos al arquero esloveno. El propio Bale turbó de nuevo la tranquilidad de Oblak con un zurdazo que despejó el portero, quien también repelió con acierto una falta directa ejecutada por Cristiano Ronaldo y un posterior disparo de James Rodríguez desde la frontal del área.

 

A los 37 minutos, el francés Antoine Griezmann fue el encargado de poner la réplica por el bando colchonero, desaprovehando desde unos 18 metros la mejor ocasión de los suyos; el galó controló de espaldas al arco defendido por Iker Casillas y, a la media vuelta, conoectó un flojo remate cruzado que acabó atrapando con facilidad el guardameta visitante.

 

El también francés Benzema quiso su cuota de protagonismo al borde del descanso, con un cabezazo que se marchó desviado a la izquierda del solicitado Oblak. Ese testarazo venía precedido de un inquietante contragolpe merengue liderado por Bale, y cuyo pase no fue lo suficientemente preciso como para que alguno de sus compañeros culminase el trance en gol.

 

Al regreso de los vestuarios, el encuentro se encalló en una dinámica de 'golpes' sin mucho tino. Los pupilos de Carlo Ancelotti siguieron llevando la voz cantante, pero sin la fluidez ofensiva expuesta en los primeros 45 minutos. El segundo acto parecía no apto para nerviosos, e incluso en el banquillo local se notaba falta de sosiego; el técnico rojiblanco, Diego Pablo Simeone, veía cómo su delantero Mario Mandzukic se perdía de los primeros lances.

 

Ligeramente despistado por un golpe en el rostro, y atendido en la banda por los servicios médicos del Atlético, durante casi nueve minutos el atacante croata no pudo echar un 'cable' a sus compañeros de fatigas. Ante su ausencia, el turco Arda Turan agarró las riendas colchoneras por unos instantes, cabeceando fuera un centro cuyo origen era el flanco derecho del ataque local.

 

El mediapunta otomano no adquirió la continuidad deseada para el 'Cholo', pero sí espoleó a un Atlético que se creció en la recta final del choque. Mientras su contrincante había desperdiciado diversos barullos en el área de Oblak, y sin enganchar disparos de verdadero peligro, el conjunto rojiblanco dejó en la inspiración de Arda sus aspiraciones de abrir el marcador.

 

El croata Luka Modric decidió dar un último susto a las gradas del abarrotado Vicente Calderón, con una lejana volea que salió por encima del travesaño del arquero esloveno. Pero las auténticas arremetidas fueron las del Atlético casi con el tiempo cumplido, firmando varias jugadas alborotadas sin que se consumase tanto alguno.

 

Casillas paró un par de balones en su área pequeña tras sendos rebotes y remates inconexos, siendo eso el prólogo para las dos últimas grandes oportunidades en ambos equipos. Mandzukic efectuó un potente tiro a media altura que exigió al guardameta visitante a rechazar la pelota ante el impedimento de atajarla; y casi a renglón seguido, Cristiano Ronaldo tuvo en su bota diestra el epílogo blanco, coon un disparo que el omnipresente Oblak resguardó entre sus manos. Ahí murió el duelo y otorgando a la vuelta una importancia capital para el porvenir de ambos equipos madrileños en la 'Champions League'.

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