Objetivo: proteger y poner en valor la Salamanca histórica

(Foto:F.Rivas)

El Ayuntamiento pone en marcha un nuevo plan que protegerá “mejor” su casco histórico

La ciudad de Salamanca contará en 2014 con su primer Plan de Gestión de la Ciudad Vieja, que servirá para “la protección eficaz y la puesta en valor” del patrimonio artístico-cultural en su casco histórico.

 

El documento inicial, que ahora será debatido y mejorado con la participación de diferentes colectivos y expertos, seguirá los trámites legales para una aprobación definitivo a lo largo del próximo año.

 

Así lo ha destacado el alcalde de la ciudad, Alfonso Fernández Mañueco, quien ha presentado este documento marco, que la UNESCO pide a las Ciudades Patrimonio de la Humanidad, y que se ha elaborado durante los últimos años en colaboración con la Junta de Castilla y León.

 

En su presentación, enmarcada en la conmemoración de XXV aniversario de la declaración de Salamanca como Ciudad Patrimonio de la Humanidad, Fernández Mañueco ha explicado que Salamanca ya cuenta con una protección “avanzada” de su patrimonio histórico-artístico a través del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) pero que esto incidirá en “una visión integral” para la conservación y puesta en valor de la zona histórica de la ciudad enmarcada en la primera vía de ronda, que circunscriben Paseo Carmelitas, Avenida Mirat, Paseo Canalejas, Río Tormes y Paseo San Vicente.

 

El Plan de Gestión parte de un inventario de los 743 edificios con algún tipo de protección en la Ciudad Vieja y de un diagnóstico de su situación actual para hacer propuestas para la conservación y puesta en valor de la Ciudad Vieja.

 

CONSERVACIÓN

 

En cuanto a la conservación, el Plan de Gestión establece medidas para mejorar y revisar el catálogo arquitectónico y arqueológico existente en el Plan General de Ordenación Urbana; reforzar la normativa vigente en materia del parcelario histórico, usos y condiciones de edificación; delimitar los nuevos entornos de protección de Los Bienes de Interés Cultural; e introducir el paisaje como herramienta de control en la conservación del Patrimonio.

 

El catálogo arquitectónico se actualiza y amplía con u”na mayor precisión” de los elementos de interés de la edificación a conservar, aunque no sean originales del edificio, y los elementos a suprimir por inadecuados. Se ha incluido, como ejemplo, la conservación de la cerca del Castro Celtíbero hallado en el edificio de la Rúa, número 49.

 

El Plan recoge también el inventario de 162 intervenciones arqueológicas llevadas a cabo en la Ciudad Histórica de Salamanca desde el año 1986 y define tres áreas arqueológicas.

 

En el apartado de reservas arqueológicas, se recomienda no realizar ningún tipo de actividad arqueológica en puntos como en el Jardín de la Merced, el Jardín de Calixto y Melibea, una parte del Cerro de San Vicente o las zonas no intervenidas del patio trasero del Teatro Juan del Enzina.

 

También se pide cautela arqueológica en las zonas que existe una “alta probabilidad” de contener restos de fortificaciones, tramas urbanas significativas del desarrollo de la ciudad o edificios desaparecidos, como en la Plaza de San Juan de Sahagún donde se pueden hallar restos de la iglesia de San Mateo o la Plaza de San Justo que albergó el templo del mismo nombre. En este caso se exigirá autorización y proyecto de intervención arqueológicas para la remoción de tierras.

 

Y el plan contempla protección arqueológica genérica y yacimientos arqueológicos en las zonas extensas relacionadas con la periferia de la ciudad donde existe la posibilidad de hallar restos dispersos, como en la Vía de la Plata y la Vega del Tormes y Arroyo del Zurguén. Para toda obra en estas zonas se exigirá autorización.

 

NORMATIVA

 

En cuanto a las propuestas para reforzar la normativa vigente del Plan General de Ordenación Urbana, el Plan de Gestión incorpora la prohibición expresa de modificar el parcelario histórico, precisa las condiciones de medida de altura máxima de la edificación e incorpora mecanismos de impacto visual de determinados elementos singulares como los torreones de esquina o los áticos.

 

Restringe, asimismo, las instalaciones en la fachada de la edificación catalogada, limita la posibilidad de cambios de alineación y precisa las condiciones formales de rótulos, carteles y placas en fachada. 

 

El Plan de Gestión propone la delimitación de nuevos entornos de protección de Bienes de Interés Cultural, que incluye en lo posible manzanas completas. En este sentido, se delimita, como novedad, 21 entornos de todos los Bienes de Interés Cultural, entre ellos algunos que carecían de este ámbito, como la propia Plaza Mayor, la Torre del Aire, el Palacio de Monterrey, y las iglesias de San Marcos o de Sancti Spíritus.

 

En estos entornos de protección no se permitirán instalaciones duraderas que alteren la visión del Bien de Interés Cultural y las instalaciones de servicios, alumbrado y mobiliario deberán adaptarse a la estética de la zona, sin generar disonancias de formas, colores o materiales.

 

Asimismo las intervenciones sobre arbolado y vegetación evitarán nuevas volumetrías ajenas al carácter histórico y se llevarán a cabo con especies preferentemente autóctonas.

 

En cuanto a las obras de restauración de estos entornos no podrán generar alteraciones en la fisonomía externa de los edificios existentes y las intervenciones de nueva planta atenderán a la integración del entorno y evitarán la imitación de otros edificios.

 

Con el objetivo de reforzar la conservación del Patrimonio, el Plan de Gestión persigue también la protección de las vistas hacia y desde la Ciudad Vieja. Para ello establece unas zonas de visibilidad preferente en las carreteras de acceso a la ciudad y unas zonas de intervisibilidad como en Arroyo del Zurguén o Salas Bajas.

 

Junto a las medidas para proteger y conservar la Ciudad Vieja, el Plan de Gestión propone también acciones para la puesta en valor del Patrimonio. En concreto, señala los lugares donde la intervención se considera estratégica; programas de regeneración urbana; gestión del transporte público y de la movilidad; y evaluación de las transformaciones de la Ciudad Vieja.

 

Asimismo se establece un sistema para evaluar las transformaciones de la Ciudad Vieja. Anualmente se elaborará un informe que se realizará a través de un sistema de 30 indicadores.

               

SEGUIMIENTO

 

Tras su aprobación, la intención es constituir un Comité Asesor del Plan, en el que se invitará a formar parte a las universidades de la ciudad, a asociaciones e instituciones relacionadas con la conservación y puesta en valor del patrimonio como el Centro de Estudios Salmantinos, y a otros representantes sociales.

 

La gestión del Plan será realizada por una oficina de gestión, que se concibe como la gestión a través de la coordinación de los servicios municipales más relacionados con la aplicación del Plan de Gestión (Urbanismo, Ingeniería Civil, Medio Ambiente, Cultura y Turismo y Policía Local).

 

Además, el Ayuntamiento ha anunciado que se ampliará la composición de la Comisión Técnico-Artística, en la que se dará entrada al jefe del servicio territorial de Cultura de la Junta de Castilla y León y a los presidentes del Colegio de Arquitectos, del Centro de Estudios Salmantinos y de la Asociación Ciudadanos en Defensa del Patrimonio.