Objetivo de la Junta: 5.000 trabajos en centros especiales de empleo

Acto del INICO en Salamanca (Foto:F.Rivas)

Esta es la cifra que pretende alcanzar la Junta respecto a personas que trabajan en los centros especiales de empleo y empresas de inserción en la Comunidad.

La vicepresidenta de la Junta de Castilla y León, Rosa Valdeón, ha reconocido que la Administración autonómica tiene el objetivo de alcanzar el número de 5.000 personas trabajando en los cerca de 200 centros especiales de empleo y empresas de inserción que actualmente hay en la Comunidad.

 

Sobre si llegar a esa cifra está “muy lejos”, ha dicho que “no” porque este tipo de entidades con carácter social conforman un sector “muy dinámico” que trabaja por “aumentar la productividad y la calidad”. Y, en esta misma línea, no ha dudado en decir que la sociedad castellanoleonesa es “capaz de lograrlo” próximamente.

 

Así lo ha señalado a los medios de comunicación antes de participar en un acto “de reconocimiento” a la labor desempeñada por el Instituto Universitario de Integración en la Comunidad (INICO), dependiente de la Universidad de Salamanca (USAL), que celebra sus 20 años trabajando por nuevos avances en la discapacidad.

 

Valdeón ha destacado que el INICO es un centro “pionero” que “ha trabajado por la integración en la comunidad”, una tarea que ha desempeñado desde el paradigma de “investigar y formar para trasformar la sociedad”.

 

La vicepresidente ha insistido en que “la igualdad de oportunidades tiene que hacerse realidad” y que para ello también es preciso promover desde la Administración “medidas específicas y transversales” en distintos ámbitos como la educación o el bienestar social, y con el empleo como línea de actuación “estrella”.

 

En el marco del empleo, Rosa Valdeón ha remarcado que, además de la tarea que se desarrolla desde los centros especiales y las empresas de inserción, hay entidades privadas que están contratando a personas con discapacidad y que “presumen de resultados”.

 

INICO

 

Sobre el INICO, este centro abrió sus puertas en 1996, cuando “no había visibilidad de la discapacidad”, y, a día de hoy, sigue siendo el único de estas características que se centra en este ámbito dentro de la Universidad pública española, según explicó su director, Miguel Ángel Verdugo, en la presentación de las actividades hace unos días.

 

Junto a la vicerrectora de Internacionalización de la USAL, María Ángeles Serrano, el subdirector del centro, Ángel Fernández, y representantes de los seis grupos de trabajo del INICO, Verdugo destacó la “contribución modesta pero significativa” de los proyectos del Instituto.

 

Durante estos años, el centro ha sumado 1.295 publicaciones, 1.825 aportaciones a congresos o 542 proyectos de investigación, con la aportación también de unos 40 profesores y unas 25 personas contratadas en la actualidad.

 

Sobre el futuro, el subdirector explicó que la idea es consolidar y mantener lo presente y dotar al centro de un nuevo impulso gracias al nuevo plan estratégico, aprobado en enero y con vigencia para cinco años.

 

Respecto a esas líneas de actuación, el Instituto Universitario de Integración en la Comunidad incidirá en la formación especializada y en los proyectos de investigación con contratos que permitan también la consultoría y la prestación de servicios.