O ganan, o al hoyo

PARTIDO VITAL. El Salamanca debe sacar los tres puntos hoy para alimentar la moral y para evitar la posibilidad de caer a los puestos de descenso.
D. G.

Viajar hasta Tarragona para volver de vacío es tontería. Más que nada porque la necesidad apremia. Lo mismo que la semana pasada, y la anterior, y la anterior. Pero quizás ahora la urgencia sea mayor debido a la cercanía de los puestos de descenso, a una distancia de dos puntos únicamente. Después de la dinámica negativa en la que está metida el equipo desde hace meses, caer entre los cuatro últimos puede suponer un golpe directo del que al Salamanca de Sito le cueste levantarse.

La expedición de la UDS partió ayer hacia tierras catalanas con la única intención de estrenar con buen pie los partidos de los viernes y regresar con los tres puntos para poder tener una semana algo más tranquila. Sumar a los cinco de Oliva seis encuentros más sin ganar sería una circunstancia que traería, o debería traer, consecuencias inimaginables. Los jugadores y el técnico lo han repetido por activa y por pasiva durante la semana. Caer en la negatividad no funcionará y la única manera de sacar la situación hacia adelante es que la unión del vestuario se manifieste sobre el terreno de juego. Deportivamente, Sito ha vuelto a prescindir de Perico y Akinsola por decisión técnica y a ellos hay que sumar las bajas de los lesionados Quique Martín, Sito Castro y Goikoetxea y del sancionado Zamora. Las bajas dejan al entrenador con las ideas bien claras para la zaga, pero no tanto para el ataque. La posibilidad de adelantar a Salva Sevilla en el lugar de Quique e introducir un pivote defensivo, Álvaro, está encima de la mesa. Luego, seguro repite Toti, el jugador más en forma del equipo, aunque en las otras dos posiciones ofensivas la incógnita es la nota predominante. El equipo quiere despejarlas todas ante el Nástic. Quiere asomar la cabeza y volver a generar confianza.