Nuevo palo en un año negro para la salud del fútbol

El caso del galo recuerda los de otros como Miki Roque, que también con un tumor ha tenido que dejar temporalmente el fútbol, o el unionista Miguel García, que tras sufrir un infarto se retiró definitivamente
EFE / T. S. H.

El internacional francés Eric Abidal, defensa del FC Barcelona, será tratado quirúrgicamente mañana después de que se le haya detectado un tumor en el hígado. El jugador, de 31 años, será intervenido en el Hospital Clínic de Barcelona y será entonces cuando se conozca con exactitud la naturaleza de la tumoración, aunque con prácticamente total seguridad no podrá volver a jugar durante la presente temporada. Según el comunicado emitido por el Barcelona y “por expreso deseo del jugador”, el club solicitó el máximo respeto al derecho de privacidad del futbolista.

Abidal llegó al Barcelona en junio de 2007, procedente del Olympique de Lyon, y desde entonces se ha convertido en el lateral izquierdo titular. Últimamente había sustituido con éxito a Puyol en la posición de central. El jugador, que ha preferido no realizar declaraciones, se reunió ayer con sus compañeros durante un cuarto de hora para después marcharse directamente al hospital donde se le comenzaron a realizar las pruebas previas a la intervención. La noticia cayó como una bomba y las reacciones desde todos los rincones y todos los clubes fueron inmediatas. También muchos jugadores, a través de las redes sociales, mostraron su apoyo al futbolista.

Lo que le ha sucedido a Abidal se une a otros inesperados casos que han golpeado este año al fútbol español como los del unionista Miguel García o el bético Miki Roque, que han visto cómo sus cuerpos se rebelaban y ponían en vilo a miles de aficionados hasta verse obligados a dejar de jugar. Miguel lo tuvo que hacer definitivamente, para Roque y Abidal hay esperanza como demostraron, entre otros, Burgos, Penev, Aragoneses o Molina.