Nuevo milagro: "Perera podrá estar tentando en un mes"

Luis Ortega, Rodríguez Pérez y Martín Oliva. (Foto: Carlos Perelétegui)

El cirujano que operó al diestro en la enfermería de La Glorieta asegura que "se encuentra estable dentro de la gravedad" y que en dos días podrá salir de la UVI.

Miguel Ángel Perera sufrió una gravísima cornada en la quinta de abono de la Feria Taurina 2015 en Salamanca mientras recibía con el capote y de rodillas al primero de su lote, un morlaco de 510 kilos y de nombre Boticario. Tras cogerlo desprevenido por el pitón derecho, voltearlo y mandarlo dentro del callejón con dos cornadas, cayó al suelo sufriendo una fuerte contusión en la espalda. Inmediantamente, su cuadrilla lo cogió en volandas y lo llevó hasta la enfermería. 

 

Allí, se puso en manos del cirujano Luis Ortega Martín Corral, que cortó con unas tijeras su ropa, lo fueron sedando poco a poco por dos anestesistas y "comenzamos a ver la dimensión de las heridas que nos obligaron a realizar una laparotomía media infrasupraumbilical. La cornada había penetrado en el retroperitoneo y diseccionado la arteria iliaca común, así como la interna, la externa y la vena iliaca dejando el músculo psoas al descubierto. Vimos que se había prolongado la trayectoria de la herida a la cara lateral derecha del recto llegando a arterias hemorroidales, por lo que además presentaba una hemorragia intensa de retroperitoneo. Sutura con reconstrucción de planos musculares y drenaje de penros".

 

Luis Ortega Martín, cirujano (Foto: Carlos Perelétegui)

 

Añadía además el cirujano que la trayectoria de las heridas es de 5,6 centímetros y otra mayor de 10 centímetros. "Tengo de decir que ha sido la cornada más grave que se ha atendido en La Glorieta, mucho peor que la que tuvo el banderillero Agustín Serrano. Aunque buceando en su historial médico, Perera tuvo otra muy fuerte en Francia en el año 2000 a la que yo le quité los drenajes, también muy seria". 

 

En cuanto al estado del paciente, Luis Ortega ha dicho que "está consciente desde antes de salir de la enfermería de la plaza, lo fuimos despertando tras operarlo, para llevarlo en la ambulancia a la Santísima Trinidad como así lo decidió su familia. Está estable dentro de la gravedad y aislado de los suyos que no podrán verlo hasta dentro de dos días, cuando abandone la misma".

 

Finalmente, el diestro no tiene fiebre, por lo que si la cosa no se complica la recuperación podría comenzar en dos semanas y estar listo para tentar en un mes, siempre y cuando no haya perdido mucha masa muscular.