Nuevas y sabias lecciones de Vicente del Bosque

 
El haber ganado como seleccionador nacional la primera Copa del Mundo de fútbol para España no ha cambiado el talante de Vicente del Bosque, como tampoco lo hizo ser el míster de un todopoderoso Real Madrid con dos copas de Europa, dos ligas, una supercopa de España, una supercopa europea y una intercontinental. Lo demostró ayer en Salamanca, ante sus paisanos, con humildad, emocionado, hasta abrumado en algunos momentos por el enorme cariño que estaba recibiendo, primero de los chavales que participan en el campus y después de la Corporación y de los miles de salmantinos que se agolparon en la Plaza para reconocerle su palmarés, pero sobre todo sus valores humanos. Incluso en estos momentos de máxima emoción, satisfacción a raudales y un corazón inmensamente agradecido, fue capaz de darnos lecciones cabales, consejos para el futuro y mensajes de concordia. A los pequeños les recordó que “el deporte os hará mejores”, entendido como esfuerzo y lucha en equipo; a la Corporación, les invitó a superar las diferencias políticas por el bien de esta provincia, y a todos los reunidos en el ágora charra les dijo que se sentía profundamente “salmantino, pero un salmantino sin fronteras”. Tres frases directas a la reflexión, a la voluntad de ser mejores cada día, y a hacer la labor de cada uno lo mejor posible. Del Bosque nos dejó también el mensaje que desde Sudáfrica lanza siempre Nelson Mandela: el éxito es siempre fruto de un “trabajo colectivo”. Gracias.