Nueva queja al Procurador del Común por el mantenimiento de simbología franquista

Monumento a la Falange en Sepúlveda.

El abogado Eduardo Ranz ha presentado al Procurador del Común de Castilla y León, Javier Amoedo, una queja por el mantenimiento de simbología de exaltación de la Guerra Civil y la dictadura en calles y plazas de la Comunidad.

La queja ha sido respaldada por una treintena de miembros de Juventudes Socialistas en Castilla y León, que plasmaron sus firmas en el documento el pasado 12 de marzo, durante la Escuela de Primavera que la organización juvenil celebró en Palencia.


Ranz recuerda que aún mantienen apelativos vinculados a la época los municipios de Águeda del Caudillo (Salamanca), Quintanilla de Onésimo (Valladolid), Alcocero de Mola (Burgos) y San Lorenzo de Yagüe (Soria).

Además, cita otras 22 localidades, entre ellas las capitales de Zamora, Burgos, Ávila, Segovia y Palencia, donde se preservan elementos que incumplen la Ley de Memoria Histórica, y a cuyos ayuntamientos el letrado ya se ha dirigido para que procedan a la retirada, así como para que elaboren un catálogo de vestigios.

Según recuerda, la Ley establece en su artículo 15 que las administraciones públicas deben adoptar las medidas oportunas para su eliminación, para dar así cumplimiento al espíritu de reconciliación y concordia que permitió el alumbramiento de la Constitución del 78.

En base a ello, solicita a Javier Amoedo que ordene a los alcaldes que intervengan para subsanar y corregir debidamente los defectos.

Medina del Campo en Valladolid; Barbolla, Coca y Sepúlveda en Segovia; Peguerinos y Las Navas del Marqués en Ávila; Burgo de Osma y Langa de Duero en Soria, Astorga en León, Ciudad Rodrigo, Fuentes de Oñoro y Lumbrales en Salamanca; Villamuriel de Cerrato en Palencia; Santovenia del Esla en Zamora, y Pampliega en Burgos figuran en el listado remitido al Procurador con los pueblos que aún conservan simbología franquista.