Noel Gallagher en Madrid: de un gran pasado a un presente 'de nota'

Noel Gallagher, en el concierto de La Riviera (Foto: Europa Press)

Gran concierto de ex de Oasis en la sala La Riviera de Madrid ante 2.000 incondicionales que se rindieron al mayor de los Gallagher.

Desde el preciso momento en el que Oasis saltó en pedazos allá por 2009, Noel Gallagher entendió que él sería el encargado de mantener el valioso legado del grupo durante los años venideros. A poder ser, entrelazando la nostalgia con algunos notables discos en solitario que le permitieran seguir reivindicándose como compositor. La fórmula se materializó en 2011 con un debut junto a su nueva banda HIgh Flying Birds, con la que el de Manchester va ahora por el mundo presentando su segunda referencia, 'Chasing yesterday'.

 

Así es como se plantean siempre las ceremonias capitaneadas por Noel en solitario: una razonable y equilibrada mezcla de nuevos temas de su presente lustroso, aderezadas convenientemente con rarezas y clásicos de Oasis para resucitar cada noche un pasado glorioso. Y el público (muchos ingleses a pesar de estar en Madrid) responde con ímpetu cantando y chapurreando todo con un adorable puntito hooligan de felicidad descontrolada, con multitud de abrazos y carantoñas en grupo.

 

La fórmula funciona a la perfección y las musculosas canciones de Noel, auténticos tratados del rock de estadio que a su manera reinventó Oasis en los noventa, llevan al gentío de la mano en dirección a la tierra prometida. Desde el comienzo con 'Everybody's on the run', 'Lock all the doors', 'In the heat of the moment' y 'Riverman', se siente en La Riviera ese ambiente de noche especial dominada por los aullidos y los vítores al protagonista, que aunque sonriente, tampoco es que estuviera especialmente locuaz.

 

Gallagher intercala temas nuevos con recuerdos a Oasis para poner el broche final a una gran noche con 'Don't look back in anger', cantanda con más sentimiento por un Noel que ya se sabe sobradamente victorioso. Gran pasado, presente de nota.