“No voy a bajar los brazos e intentaré que los jugadores tampoco lo hagan”

El entrenador de la UDS, Sito, comprendía el enfado del público y trataba de encontrar explicaciones a la dura derrota sufrida por su equipo ante el Numancia.
D. G.

¿Se puede hablar de desastre?
Sí. El partido no ha sido lo que nosotros esperábamos. Sabíamos que era un encuentro muy importante para nosotros y se terminó en la primera parte.

¿Qué explicación se le puede dar a los seguidores?
Nosotros encajamos el primer gol al cuarto de hora y durante quince o veinte minutos estamos bloqueados. No logramos salir de atrás y ellos nos hacen mucho peligro, muchas ocasiones de gol, y nos meten otros dos. Luego, en la segunda parte, estamos algo más ordenados y mejoramos atrás, pero porque el resultado era el que era. Nuestro problema es que en las áreas no hemos sabido definir, ni en la suya ni en la nuestra.
¿Qué se les dice a los jugadores en el descanso en un partido que pierden por 0-3?
No es fácil jugar en casa con un 0-3 en contra. Pero si en esa situación somos capaces de no bajar los brazos es algo que nos va a enriquecer como futbolistas. Hemos sufrido mucho, pero al menos estuvimos ahí en la segunda mitad.

¿Qué le pasa al equipo para que acuse tanto los golpes?
Con el 0-1 nos bloqueamos y tenemos demasiados nervios. Está claro que hasta el 0-3 sólo existe un equipo sobre el terreno de juego. No coordinábamos y ellos, con la calidad que tienen, tampoco necesitaban tener muchas ocasiones para hacernos goles. Cualquiera que estuviera viendo el partido podía pensar que podía caernos una goleada.

La gente ha cargado contra el equipo y contra el banquillo al grito de ‘¡Oliva, vete ya!’.

Es normal. El público lleva aguantando mucho durante todo el año. Es lógico todo lo que quiera decir.

¿Cómo afronta la situación?
Existen dos caminos posibles. Uno es bajar los brazos y el otro es continuar trabajando. Mientras yo esté aquí voy a intentar hacer lo segundo. Yo no voy a bajar los brazos e intentaré que los jugadores tampoco lo hagan. No pienso en si voy a estar uno o tres o cuatro. Es una situación complicada no por los puntos, sino por la dinámica, que no somos capaces de cortarla.

¿Es cuestión de actitud?
Quiero creer que no sea cosa de ganas. Hemos recibido muchos golpes seguidos y nos afectan demasiado. Hemos empezado a hacer nuestro juego a raíz del 0-3.

¿El equipo está peor anímicamente que cuando llegó al banquillo?
Sí, es lógico. Cada jornada que pasa, cada semana, estás peor anímicamente. Pero es fácil estar ahí cuando todo va rodado. Es ahora cuando se ve a las personas. Ahora nos toca sufrir y apretar los puños para sacar todo lo que tenemos dentro. Yo no me rindo y espero que los jugadores tampoco lo hagan.

Viendo la actitud del equipo en las últimas semanas, ¿cree que le están haciendo la cama?
No, no lo creo. En tal caso, los perjudicados realmente son los propios jugadores. Cuando va la situación mal son ellos los que están en el campo. Los entrenadores estamos de paso.