No quiere vivir de la historia

La última en clasificarse. La selección de Uruguay, de la mano de Tabárez, a dar un paso más
T. S.

La selección de Uruguay, dos veces ganadora de la Copa del Mundo, regresa a la máxima cita, después de su ausencia en Alemania, tras un camino sinuoso, lleno de dificultades, después de jugar una repesca que superó frente a Costa Rica. Así se convirtió en la última de las participantes en ganar su pase para el Mundial de Sudáfrica 2010.

De la mano del experimentado técnico Óscar Washington Tabárez, los charrúa aspiran a mejorar en los campos sudafricanos el juego que mostraron en las eliminatorias sudamericanas y ratificar el sacrificio, entrega y pundonor, tres de sus características históricas, que, una vez más, resultaron claves para lograr el pase.
Óscar Washington Tabárez se preparara para su segundo Mundial como entrenador. En el Mundial de 1990 también dirigió a Uruguay en el torneo disputado en Italia y allí los charrúas perdieron en segunda ronda frente a los anfitriones. Tabárez, apodado el maestro por haber ejercido la docencia cuando dejó su carrera como jugador, se labró una buena imagen como entrenador durante años que le llevó a dirigir equipos en Italia, España y Argentina. Desde 2006 dirige a Uruguay y su larga experiencia es una de las bazas con las que cuenta su equipo a favor. La esperanza del país pasa por que el experimentado técnico y sus jugadores puedan reeditar su actuación en Italia 1990. Uruguay sólo ganó seis de los 18 partidos en la fase de clasificación, encuentros en los que Tabárez varió su once tipo en función del rival que tuviera enfrente. Fueron tantas las combinaciones que utilizó que incluso los tres porteros tuvieron su oportunidad.

La firmeza defensiva, temperamento y voz de mando del capitán Diego Lugano, la regularidad del todoterreno Diego Pérez y los goles de Diego Forlán y Abreu fueron las notas más destacadas en el camino mundialista de una selección que ofrece demasiados altibajos. Pero sin duda, Uruguay depende, y mucho, de que funcione la conexión Diego Forlán y Luis Suárez. Dos adictos del gol.

Han pasado la friolera de 60 años del maracanazo histórico logrado por Uruguay con los goles de Schiaffino y Ghiggia. Y han pasado nada menos que 80 años desde que el primer gran capitán uruguayo, José Nasazzi, levantó el antiguo trofeo en el mismísimo estadio Centenario, donde fueron campeones mundiales por primera vez. No cabe duda que la selección charrúa tiene historia, pero en Uruguay quieren dejar de vivir de una vez de ella y convertirse en una alterantiva real para estar en lo más alto.