“No me salieron las cosas bien, pero no me arrepiento de ir al Barakaldo”

DESILUSIÓN. Reconoce que aceptó la oferta del conjunto vasco porque le habían contado una idea de fútbol que, finalmente, no se encontró. PRÓXIMO RIVAL. Se medirá a su ex equipo con el Guijuelo
ADRIÁN A. GARCÍA

El joven centrocampista salmantino estuvo allí hace dos temporadas y disputó doce encuentros, en los que tan sólo uno fue como titular. Como reconoce el propio jugador, el problema que tuvo allí es que se encontró con algo muy distinto de lo que tenía pensado: “Acepté la oferta del Barakaldo porque me dijeron que al entrenador le gustaba jugar con extremos rápidos, pero cuando llegué allí me encontré todo lo contrario, mucho juego directo, jugadores grandes y segunda jugada”, confesó.

No obstante, Piojo considera que no fue un error marcharse al conjunto vasco porque “no sabes qué hubiera pasado en otros sitios y el grupo humano que había era impresionante”.

El técnico con el que coincidió en el equipo vizcaíno fue Alberto Iglesias, que en su día entrenó al Guijuelo, y asegura que al final “fue el técnico el que se adaptó al equipo y no al revés”.

Difícil verano
El fútbol es un deporte complicado, donde tan pronto estás arriba como abajo y Piojo puede dar buena cuenta de ello. El pasado verano estuvo prácticamente condenado al ostracismo y ha pasado de no tener ficha a entrar asiduamente en las convocatorias e incluso en el once titular.
“Después del verano que pasé no me imaginaba estar en el equipo, sólo me queda agradecer al míster la confianza que en mí ha depositado y seguir trabajando”, aseguró. A pesar de todo, se mantiene optimista: “Prefiero vivir todo lo malo ahora y luego todo lo bueno”.