“No me puedo creer que un juez decida por mí qué nombre tengo que usar"

La salmantina Emma Rodero (Foto cedida)

Cuando no puedes ser realmente tú porque un juez se niega a que puedas cambiarte el nombre. Este es el caso de la salmantina Emma Rodero, solo conocida como Emma María Rodero en su DNI y pasaporte.

En España, cambiarse de nombre es un procedimiento muy común y sencillo que, en un principio, está al alcance de todos siempre que aquel que lo desee “tenga una causa justa para ello si la modificación no perjudica a terceras personas”, tal y como se explica en la página web del Ministerio de Justicia.

 

Sin embargo, a Emma Rodero, periodista y profesora salmantina, un juez le ha denegado ese derecho. “Como antiguamente no dejaban poner nombres extranjeros”, explica la afectada,mis padres se vieron obligados a llamarme Emma María, como a otras muchas mujeres españolas les ha pasado. Pero yo jamás he utilizado ese nombre compuesto y todas mis publicaciones y artículos de revistas internacionales han aparecido siempre firmadas como Emma Rodero”.

 

Su segundo nombre tan solo aparece en el DNI y el pasaporte y esto le ha llevado a numerosos problemas de entendimiento, especialmente en aeropuertos. “Alguna vez me han puesto trabas porque en las reservas firmo sin el ‘María’ y en mi pasaporte sí que figura mi segundo nombre”, explica Emma.

 

Consecuencia de ello y para evitar estos malentendidos, hizo un recurso de petición de cambio de nombre al Registro Civil, un procedimiento muy habitual en España, para dejar de ser Emma María oficialmente y ser solamente Emma.

 

Dicha petición iba acompañada, como pruebas, de documentos públicos en Google en los que, efectivamente, la periodista firmaba como Emma Rodero desde que empezó a hacer publicaciones en medios, y más de 10 libros escritos por ella en los que firma sin el ‘María’. “Solamente con poner mi nombre en Google, se podrá ver que 'María no aparece por ningún lado.

 

Pero, para su sorpresa, un juez de Salamanca se ha negado a aceptar la resolución, alegando que “las pruebas presentadas no llegan a justificar la habitualidad en el nombre del uso pretendido” y que “solo aporta pruebas documentales fundadas en documentos privados”.

 

¿Es que acaso Google es una fuente de documentación privada? Yo creo que todo lo que allí se muestra es bastante público”, explica una atónita Emma. Además, la periodista presentó el testimonio de dos testigos en el momento de la presentación de la petición que, “efectivamente, reconocían que nunca nadie me ha llamado Emma María” pero el juez ha obviado dichas palabras.

 

No me puedo creer que un juez decida por mí qué nombre tengo que usar. Me parece muy injusto. Es mi nombre y no el suyo”. Rodero ha explicado que sí puede realizar un recurso, “pero que ya sería en Madrid y la resolución puede tardar años en aprobarse”.

 

Mientras tanto, la afectada seguirá luchando contra esta injusticia burocrática y todos los conocidos de la periodista seguirán llamándola Emma, a secas, tal y como han hecho siempre.