NO DEBEN JUGAR CON FUEGO

CHOQUE DE DIFICULTAD. El conjunto salmantino se mide esta tarde al Extrugasa, uno de los equipos más en forma del actual panorama liguero. CANSANCIO. Hicieron el viernes un viaje en bus de 13 horas
isabel de la calle
Perfumerías Avenida se mide esta tarde a las 19 horas al Extrugasa pontevedrés en un partido que tiene un peligro añadido a la calidad del rival de las charras. Y es que el conjunto salmantino, tras jugar y ganar su tercer encuentro de Euroliga en la ciudad gala de Tarbes, se vio obligado a hacer un viaje en autobús hasta Villagarcía de Arosa en el que invirtió nada menos que trece horas.

Este viaje no permitió que las charras se ejercitaran el viernes y, además, las jugadoras llegaron a la localidad gallega muy agarrotadas. Ayer, Avenida descansó por la mañana, pero por la tarde sí pudo ejercitarse, como lo hará esta mañana en sesión de tiro.

Sin embargo, Lucas Mondelo podrá contar con toda la plantilla para el choque de esta tarde.

En Villagarcía, las charras tendrán a un rival de enjundia, que ya logró doblegar a Rivas Ecópolis, hizo daño a Ros y plantó cara a Zaragoza la pasada semana (58-56). El propio Mondelo reconoce: “Extrugasa es el equipo más en forma de la Liga actualmente, del grupo que viene por detrás de los tres primeros”.

Por esta razón, las salmantinas no deben confiarse hoy porque el Extrugasa se maneja bien en su cancha, en partidos con resultados cortos, por lo que Avenida no debe jugar con fuego como le ha sucedido en más de un encuentro de los disputados en Würzburg.

El equipo azulón, además, tiene el aliciente de asegurar con una victoria su participación en la Copa de la Reina de Valencia, que es algo a lo que Extrugasa también aspira en estos momentos.

Mondelo quiere que este encuentro le sirva para jugar con las menos habituales y pueda dar descanso, de esa manera, a las más castigadas como Silvia Domínguez, Torrens o las dos postes titulares.

Sin embargo, ya dejó bien claro que éste no será el partido más adecuado para confiarse ante un rival peligroso como el gallego.