"No avisé a nadie porque no tenía móvil... y además el taxista ya estaba muerto"

(Foto: M. B.)

La supuesta víctima reconoce que fue él quién llamó al taxi al tiempo que ha señalado que desconoce por qué "me querían matar".

Segunda jornada del juicio por el taxista asesinado en 2010 en Salamanca. Allí, R.G.A. el hombre al que iban destinados los disparos, reconoce que fue él quien llamó al taxi, al tiempo que ha destacado en su declaración que desconoce "por qué le querían matar, ni tampoco quién le disparó". Manifestó que por aquella época no tenía problemas y que rechazó la protección que la policía le ofreció después del tiroteo.

 

Así lo ha indicado en su turno de declaración, en el que manifestó cierto nerviosismo y pidió que le retirasen el biombo. Apuntó delante del juez que no "avisé a nadie porque no tenía móvil... y además el taxista ya estaba muerto", una vez que se produjo el suceso. Durante su declaración no fue capaz de identificar al acusado como el hombre que intentó dispararle, entre otras cosas, porque aquella noche "yo estaba drogadicto perdido"; y manifestó que el coche desde el que se efectuaron los disparos era un BMW (a pesar de que en declaraciones anteriores había mencionado la marca Audi).

 

Desde el teléfono desde el que se pidió el taxi se realizaron tres llamadas un cuarto de hora tras el tiroteo, aproximadamente. Iban dirigidas al número que la Fiscalía y la acusación particular atribuyen al hombre al que trataban de matar; todas ellas obtuvieron contestación. Poco antes, y también desde ese mismo teléfono, se hicieron 7 llamadas a otro número que los implicados en el caso dicen desconocer. Así se desprende de la información facilitada por Telefónica, dado que el histórico de llamadas del terminal había sido borrado. Unas llamadas de las que nadie se responsabiliza.

 

Por su parte, la madre del acusado se acogió a su derecho a no declarar y no hubo preguntas para ellas tras su negativa inicial. Lo mismo hizo la entonces pareja del acusado.

 

También testificaron los hermanos de la acusada, suegra del presunto asesino. La tarde del 26 de abril de 2010 y la madrugrada del 27 reconocieron haber consumido bastante alcohol, a pesar de que, según el testimonio de los agentes de la Guardia Civil que les dieron el alto en un control en Fuentesaúco, no mostraban signos de embriaguez. Los dos hermanos, así mismo, afirmaron no haber visto con anterioridad el Audi TT que conducía su hermana y negaron que trataran de ayudarla a deshacerse del vehículo.

 

"EL CONDUCTOR DEL AUDI TT HABLÓ CON EL TAXISTA ANTES DE LOS DISPAROS"

 

También ha declarado en el juicio el conductor del camión de la basura, testigo directo de los hechos. Durante unos segundos, y según su versión, cree que el conductor del Audi TT negro, que antes había repostado en una gasolinera, habló con los integrantes del taxi justo antes de efectuar los disparos, dado que los dos vehículos se encontraban uno al lado del otro, enfrentados. Tras ello, el Audi TT se dio a la fuga a gran velocidad, saltando uno de los bordillos de la calle. El conductor del camión de la basura dijo haber visto todos los hechos desde una distancia de unos 30 o 40 metros.

 

Otros testigos, presentes en la zona en el momento de los hechos, coinciden en afirmar que la Policía se personó en el lugar en menos de cinco minutos desde que escucharon los disparos y que el taxi aún estaba en marcha. Uno de los testigos fue quien paró el motor y comprobó que el taxista aún estaba vivo, casi inconsciente y que respiraba con dificultad; lo mismo han indicado en su informe los servicios médicos que se desplazaron hasta el lugar.

 

ACTUACIÓN DEL SERVICIO DE RADIO TAXI

 

También ha declarado la persona que atendió la llamada solicitanto el taxi. Comentó que el taxista realizó una petición de voz para ponerse en contacto con la central del servicio de llamadas (un procedimiento que se utiliza habitualmente para confirmar que se ha recogido el servicio correctamente). Al ver que el taxista no hablaba después de realizar la petición, desde radio taxi trataton de ponerse en contacto dos ocasiones con el taxista, ambas sin éxito. Ante las sospechas de que algo pudiera estar sucediendo, desde radio taxi se activó el seguimiento GPS para localizar el vehículo, que indicaba que el vehículo se dirigía a la rotonda de la avenida Lasalle con Chambería; poco después, el GPS registró que vehículo dejó de desplazarse en ese mismo lugar. Según la empleada de radio taxi, el taxista no dio ningún aviso de emergencia.

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