Niña Pastori: "Tengo muy buenos recuerdos de Salamanca y muchas ganas de volver porque hay mucho flamenco allí"

La artista acaba de estrenar su nuevo trabajo que mezcla el folclore español con el de América Latina. Nos habla esta nueva experiencia musical en el extranjero, el recuerdo de sus conciertos en Salamanca y el proyecto con Sergio Ramos.

'Raíz” se llama el último trabajo de nuestra flamenca más internacional, la niña de diez años que deslumbró a Camarón de la Isla ya lleva a sus espaldas casi veinte años de carrera musical puede presumir de haber mirado a su voz desde todos los ángulos.A partir de su trabajo “María”, para cuyo título escogió deliberadamente su desconocido nombre de pila, da el salto de cantaora a cantautora. En “Joyas prestadas” interpreta los temas más representativos de otros artistas y ahora se sumerge en un experimento cultural totalmente diferente con su último disco en el que colabora con la cantante argentina Soledad y con Lila Downs, mexicana, para mezclar el folclore de sus diferentes tierras. El disco aúna la raíz indígena, mestiza y española de las tres artistas para invitarnos a disfrutar con él de un viaje intercultural pintado con múltiples matices que incluye desde rancheras hasta bulerías.Niña Pastori, María, nos concede un fantástico rato de agradable charla en la que comparte esta experiencia por Latinoamérica y otros detalles de su día a día.

 

 

Raquel Fernández: Háblanos de “Raíz” tu último trabajo con Lila Downs y Soledad.

 

 

Niña Pastori: Ha sido una experiencia súper bonita para las tres porque pertenecemos a estilos completamente diferentes y el no tener nada que nuestros orígenes ni las unas con las otras fue súper enriquecedor para las tres.

 

 

¿Cómo surge la idea?

 

Lo propusieron desde Sony, las tres pertenecemos a la casa discográfica y tenemos el nexo común de que nuestros estilos representan la cultura de nuestros respectivos lugares de origen, el folclore típico. Se trataba de llevar la esencia de nuestra cultura a más países, más lugares y más gente.

 

 

¿Las conocías antes de tomar la iniciativa de trabajar con ellas?

 

niña pastori raizConocía sus carreras pero personalmente no nos conocíamos ninguna. El trabajo entre nosotras fue muy de golpe. Ha sido conocernos y a la vez ir adaptando la forma de trabajar de cada una. Nos encontramos personalmente un día en Madrid en el que tuvimos la oportunidad de comer juntas y ver si realmente queríamos arrancar con esto, entonces comprobamos que podía funcionar muy bien.

 

 

¿Cómo crees que incide en tu carrera?

 

A mí me gusta mucho la música, aunque me dedique al flamenco me empapo mucho de otros estilos musicales. Soy una persona musicalmente muy abierta y disfruto con todo lo que voy conociendo, muchas veces encuentro cosas que están muy lejos de mi estilo, me llegan, me transmiten y me gustan.

 

 

¿Te ha aportado muchas cosas?

 

Por supuesto, de hecho a veces hasta inconscientemente, sin darme cuenta. Creo que para un artista o para cualquier persona el viajar, conocer otras culturas, conocer otra forma de pensar, otra forma de vivir,  otra manera de comer… te abre la mente.

 

 

Ya has hecho de todo, has hecho tus “joyas prestadas” y las tuyas propias, ahora este experimento cultural ¿Con qué te quedas de cada forma de trabajar?

 

Cuando uno canta sus propias  composiciones es diferente, también cambia la forma de interpretarlas porque sabes cómo nacen y de dónde vienen pero cantar temas de otras personas que cultivan otros estilos a te invita a cantar de diferente forma y abrirte campo.

 

 

¿Cómo se vive el flamenco dentro y fuera de España?

 

Es diferente, se tiene más acceso aquí a este tipo de conciertos y eventos, fuera no tienen tantas ocasiones de asistir. De todas formas el arte lo tratan en general de manera diferente, hay mucha afición, un público súper caliente, muy entregado desde el principio, me gusta mucho el público de Latinoamérica. En España es diferente, no es que sea más frío,  es que trata con mucho respeto y también gusta ese silencio que hay en las actuaciones, y cuando terminas ese “Olé” del final que tanto nos gusta a todos.

 

 

¿Qué ha sido de ese proyecto común con Sergio Ramos?

 

Pues lo hemos grabado y lo tenemos ahí, lo que pasa es que todavía lo de sacarlo no ha podido ser, por lo menos de momento, lo hemos terminado pero no sabemos qué va a pasar con él. Ha sido una experiencia fantástica porque Sergio Ramos es un tío increíble, un gran personaje. No solamente es un deportista de primera sino también una gran persona que quita el sentido, lo queremos mucho. Luego además es súper aficionado a la música, le encanta el flamenco, muere por él.

 

 

¿Qué ha aportado a tu obra y a tu manera de trabajar compartir vida con otro gran artista como lo es Chaboli?

 

Muchísimo, aparte de ser mi compañero, a la hora de trabajar hay mucha confianza. Nos conocemos, sabe todo de mí, sabe cómo me siento en todas las situaciones. Eso me ha facilitado mucho el trabajo, te lo hace todo más fácil. Nos aportamos mucho el uno al otro.

 

 

¿Y vuestras hijas? ¿Cómo son la vida y las influencias vuestras niñas hijas de dos artistas flamencos de carreras tan reconocidas?

 

Tenemos dos niñas preciosas, la mayor tiene 6 años Pastora y la más pequeña, María, 2 años. Están en su mejor momento, me muero de la risa con ellas. Están para comérselas. Les gusta cantar y también la música, pero de momento están con sus dibujos, sus películas y sus princesas, que les encantan, tienen a su padre amargado con las princesas (risas) Ellas llevan otra vida, nosotros nunca viajamos con las niñas. A algún concierto vienen cuando son cerca de casa pero normalmente llevan una vida aparte, intentamos mantenerlas ajenas a esto, que hagan vida de casa y cole como cualquier otro niño. Yo desplazo a  medio mundo a mi casa para que las niñas se muevan los menos posible y no trastocar su día a día.

 

 

¿Qué es lo que recuerdas especialmente de tus anteriores experiencias en Salamanca?

 

Hace mucho que no voy y tengo muchas ganas de volver, es un  sitio que me gusta mucho. Parte de los primeros conciertos que he dado han sido en un bar muy pequeñito que había en Salamanca, de esto hace ya 19 años, cuando saqué mi primer disco. Tengo muy buenos recuerdos de esta ciudad porque hay mucho flamenco allí, mucha afición a este estilo de música que hacemos, tengo ganas de volver. Recuerdo especialmente un concierto en la Plaza Mayor en el que compartía escenario con Lolita, fue impresionante.