Nigeria, las 'Águilas Verdes' quieren volar alto

La selección de Nigeria parece haber recuperado parte del poderío que tuvo en la década de los 90 y llega al Mundial de Brasil con ganas de defender y llevar el fútbol africano lo más lejos posible, con el estandarte de campeona de la última Copa de África y un grupo con unas recuperadas 'Águilas Verdes' que quieren volver a volar bien alto y dejar atrás viejos problemas.

 

FICHA TÉCNICA

Participaciones en Mundiales: Cinco (1994, 1998, 2002, 2010 y 2014).

Títulos: Ninguno.

Mejor resultado: Octavos de final (1994 y 1998).

Palmarés: Tres Copas de África (1980, 1994 y 2013).

Cómo se clasificó: Play-off contra Etiopía.

Calendario primera fase:

16/06 21.00 Curitiba Irán-Nigeria.

21/06 23.00 Cuiabá Nigeria-Bosnia y Herzegovina.

25/06 18.00 Porto Alegre Nigeria-Argentina.

El campeón africano llega en busca de encontrar el camino hacia los cuartos de final, una ronda a la que nunca han llegado cayendo en octavos en Estados Unidos 1994, pese a contar con un equipo que mostró buen nivel y que dos años después se proclamó campeón olímpico, y en Francia 1998, donde amargó a España con otro combinado de nivel pero tampoco pudo superar el siguiente 'corte', aunque si vuelven a superar la fase de grupos, será la primera de África en hacerlo en tres ocasiones consecutivas.

Nigeria firmó una fase de clasificación africana en la que no desplegaron un gran fútbol, logrando el billete tras una segunda fase fácil ante equipos sin nombre y tras una tercera fase, la definitiva, en la que eliminó a la modesta Etiopía entonces sí con claridad y superioridad. Entre medias, ganó la Copa de África de 2013, yendo de menos a más y eliminando a la favorita Costa de Marfil, un logro al que acogerse que permite soñar con volver a ver triunfar.

Liderados por su seleccionador, un Stephan Keshi que fue el capitán de la gran Nigeria de 1994 que accedió a octavos y cayó ante Italia (2-1) en la prórroga con el doblete de Roberto Baggio, no tienen la fuerza y calidad de entonces pero sí su espíritu, sus ganas de resarcirse del desastre de Sudáfrica 2010 y un grupo rejuvenecido libre de cargas.

Tras no clasificarse para la Copa del Mundo de Alemania 2006, fueron a Sudáfrica con las pilas cargadas y con el sueco Lars Edvin Lagerbäck como técnico, pero fracasaron. Perdieron ante Argentina (0-1) y Grecia (1-2) y no pudieron pasar del empate ante Corea del Sur (2-2), diciendo adiós a las primeras de cambio.

Esta derrota provocó el adiós de Lagerbäck y encendió la ira del presidente de Nigeria, que retiró a la selección de las competiciones oficiales durante dos años. Finalmente, la FIFA intervino y, por suerte para las 'Águilas Verdes', intercedió en la suspensión de tal castigo. Eso sí, sirvió para tocar la moral de un grupo que poco a poco va cogiendo un mayor nivel.

Encuadrada en el Grupo F, junto a Argentina, Irán y Bosnia y Herzegovina, Nigeria aspira a pasar y clasificarse para los octavos. Si Argentina no da lugar a la sorpresa, pugnarán en un bonito pulso con los bosnios aunque no podrán fallar ante la 'cenicienta' de Irán.

OBI MIKEL, A MOSTRAR SU BUENA CARA

Pese a no contar con grandes estrellas, como la Nigeria de 1994 con el propio Keshi o la de 1998 con Oliseh o Finidi George, este combinado está liderado por el jugador del Chelsea John Obi Mikel, un centrocampista todoterreno acostumbrado a ser una roca cuando es 'blue' en la Premier y con más libertad de movimiento y más ofensivo como 'águila verde'.

En Obi Mikel están depositadas buena parte de las esperanzas de la afición nigeriana, aunque deberá mostrar su mejor cara, la buena que mostró en sus mejores tiempos en la Premier, y no la que acostumbra a dar con Nigeria, de perfil mucho más bajo. No obstante, su fuerza, colocación y lucha constante, además de su llegada desde segunda línea cuando se aventura a superar los tres cuartos de campo, junto a su poderío aéreo, hacen de él un indiscutible.

Y es que si Mikel es la punta de lanza de Nigeria, en ataque hay también esperanza. Desde el nacionalizado británico Victor Moses, que intenta hacerse un hueco en el Liverpool, hasta el ariete Emmanuel Emenike, protagonista final del acceso a Brasil, pasando por las incógnitas de los Uche o la alternativa de Victor Obinna y Shola Ameobi, no falta nada en este sentido.

De hecho, la apuesta será la del físico, algo en lo que les ayudará el clima brasileño, pero Keshi podría tirar del juego ofensivo en Brasil si lo cree necesario, y usar estos delanteros como extremos, como puñales para las defensas rivales. En defensa, Joseph Yobo volverá a ser el emblema junto al portero, el mejor africano, Vincent Enyeama, ahora en el Lille francés.

KESHI, UN ÍDOLO QUE PUEDE CONSAGRARSE

Para acabar con las dudas sobre qué juego desplegará Nigeria, habrá que esperar a la decisión de un Stephen Keshi que fue ídolo y capitán nigeriano en la década de los '90, sobre todo en el Mundial de Estados Unidos 1994, y que ahora quiere consagrarse en la historia del fútbol de su país como seleccionador.

Es demasiado pretencioso y ambicioso pensar a estas alturas en Nigeria como aspirante al título, pero hacer un buen papel y, quien sabe, lograr su mejor actuación mundialista con unos cuartos de final pueden ser un objetivo realista para los de Keshi, que tienen más a ganar que no a perder.

Él tendrá la batuta para saber gestionar a sus hombres, para hacer que se imponga su estilo duro en un grupo más joven que en otras convocatorias, en un relevo generacional por el que apuesta. Cuenta con 64 partidos y 9 goles internacionales como jugador, y la Copa de África de 1994, y no quiere cerrar con todo esto su palmarés.