Neuromoduladores a medida permiten tratar el dolor neuropático de forma no invasiva

La implantación de electrodos en el sistema nervioso permiten modular el señal del dolor neuropático complejo e impiden que éste llegue con la misma intensidad, gracias a un avance del Hospital de Bellvitge.

La punción ecoguiada, aconsejable cuando el dolor no se puede curar con fármacos, proporciona la visualización de la trayectoria de la aguja y permite alejarla de aquellas estructuras cercanas que pueden ser dañadas.

 

El tratamiento multidisciplinar en dolor crónico es clave teniendo en cuenta que es una enfermedad de diagnóstico complejo y en la que intervienen factores psicosociales.

 

"El dispositivo consiste en un marcapasos que se implanta de forma percutánea y envía impulsos eléctricos controlados a unos electrodos que se colocan en el espacio epidural o los nervios periféricos", ha explicado el jefe de sección de la Unidad de Dolor Crónico del Hospital de Bellvitge, Víctor Mayoral, que ha añadido que, de esta forma, se modula el señal del dolor y se impide que éste llegue al cerebro con la misma intensidad.

 

Se calcula que el 20 por ciento de la población tiene dolor crónico, 17 por ciento en España, de carácter intenso alrededor del 4,5 por ciento y diario en el 9 por ciento, siendo los dolores más frecuentes los de espalda, huesos y articulaciones, los cuales repercuten muy negativamente en la calidad de vida de las personas.

 

Los afectados presentan dificultades para conciliar el sueño o insomnio, ansiedad y depresión, y además del impacto en salud, esta patología afecta significativamente en la economía con costes directos, entre los que destacan el aumento en la dedicación del personal sanitario y consumo de fármacos, y los costes indirectos relacionados con la disminución de la producción a causa del absentismo laboral.