Nervios, abucheos, miradas… y el cariño de Javier Iglesias

La ministra de Agricultura, con Javier Iglesias (Foto: Carlos Perelétegui)
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La inauguración de Salamaq 2015 dejó un reguero de pitidos, polémicas y caras largas que deslucieron la puesta de largo por parte de la Diputación de Salamanca.

¡Menudo día! Eso debió pensar el presidente de la Diputación, Javier Iglesias, después de todo lo que le ha tocado vivir en una jornada en la que se las prometía muy feliz… quizá demasiado. Para empezar la mañana, el políglota Javier Iglesias se entendió a la perfección con sus colegas chinos a los que hablaba en castellano, en voz alta y despacio… como si fuesen a entenderle.

 

Pero ése fue el mejor de los males de una dura jornada para el presidente de la Diputación tuvo que pasar el peor trago en la hora de la siesta. Cientos de ganaderos de UPA-COAG le pitaron en un nuevo discurso vacío y sin contenido que se vio interrumpido por los abucheos, que quizá no entendía.

 

Entonces, ¿cómo respondió Iglesias? Pues como era de esperar, con nerviosismo, impaciencia y una salida propia de su escaso valor al hablar en público. “Pido un poco de respeto… porque esto lo hacemos con todo el cariño, con toda la dedicación para el sector primario de Salamanca y de España”, acompañado por gritos de “¡Fuera, fuera!”.

 

Al terminar su discurso, y vista la actuación de Iglesias, la consejera Milagros Marcos y la ministra García Tejerina tuvieron que acudir al rescate para salvar la papelete y ser el centro de las críticas aguantando mucho mejor el ‘chaparrón’ y demostrando muchas más tablas.

 

Ambas se refirieron al sector lácteo con el fin de empatizar con aquéllos que les pitaban, saliendo airosas de este embrollo, que casi le cuesta un disgusto a la consejera que a punto estuvo de caerse por el hueco del escenario donde se recibe a las autoridades.

 

La consejera salvó la caída (Fotos: Carlos Perelétegui)

 

García Tejerina también nombró a los ganaderos en su discurso y ensalzó la feria en el ánimo de hacer olvidar la monumental pitada. Durante el recorrido, muchos besos y abrazos y hasta un ‘selfie’ que quedará para el recuerdo. Igual que la inauguración de Salamaq 2015…