Negativa rotunda de vecinos y comerciantes al nuevo parking de Comuneros

Asistentes a la reunión de la noche del miércoles para informar a vecinos y comerciantes del proyecto de parking.

La reunión con el concejal de Fomento se salda con el rechazo unánime de los asistentes y el temor al efecto de la construcción en las edificaciones. Los afectados se constituirán en plataforma para evitar que el Ayuntamiento les imponga un proyecto que, dicen, no quieren.

El Ayuntamiento se ha encontrado con el primer escollo importante para desarrollar el proyecto del parking en la avenida de Comuneros: la oposición de los vecinos y los comerciantes. Una oposición que se escenificó en la reunión de la tarde de este miércoles y que, bien entrada la noche, terminaba con una postura casi unánime entre los asistentes: 'no' a un parking que no hace falta, nadie ha pedido y nadie quiere.

 

El Ayuntamiento citó a las 20.30 horas a los principales afectados, vecinos y comerciantes, para explicarles el proyecto del parking, una iniciativa de la que no habían tenido conocimiento directo. El encuentro, habitual en la estrategia del equipo de Gobierno, había estado anticipado por el plácet de la asociación de vecinos del barrio y por el apoyo del PSOE, que ve con buenos ojos el proyecto. Sin embargo, y al tiempo que la Policía Local entregaba el martes a los comerciantes la convocatoria para la reunión, se suscitaba un primer rechazo por parte de los empresarios de la avenida, del que este medio dio cuenta durante el martes.

 

Este rechazo se transformó en la reunión de anoche en un clamor rotundo contra el proyecto. A puerta cerrada con cerca de un centenar de asistentes, el concejal de Fomento, el de Tráfico y el de Comercio, junto con varios técnicos, pudieron exponer las bondades el proyecto: un parking de dos plantas, con tres accesos peatonales, dos entradas y dos salidas para vehículos y unas 300 plazas de capacidad. La avenida quedaría con un solo carril, con aceras de 4 metros (muy superiores a las actuales) y sin aparcamientos en superficie. Según el proyecto, se construiría bajo la avenida en unos 12 meses, por un coste de unos 6 millones de euros que asumiría la empresa que se quedara con la construcción y que, a cambio, obtendría la explotación. Para los vecinos y comerciantes de la zona, se habló de un precio en alquiler de 180 euros/mes.

 

Sin embago, nada de todo esto convenció a los asistentes. Durante la reunión, se escuchó de todo: aplausos a intervenciones, algún abucheo, protestas, gritos... A la salida, la opinión de la totalidad de los asistentes consultados confirmaba que todas eran exclamaciones de rechazo al proyecto. Varios de los comerciantes consultados por este medio defendían que el Ayuntamiento quería imponerles un proyecto que no quieren y que arrastraría al cierre a algunos negocios que necesitan el acceso directo de vehículos para sobrevivir, y que lo tendrían complicado en unas obras de 12 meses. Entre los vecinos, rechazo a eliminar el aparcamiento en superficie para siempre y el acceso a los garajes privados durante las obras.

 

Un grupo de vecinos y de comerciantes asegura que, vista la unanimidad en la negativa, están dispuestos a constituirse en plataforma para defender sus intereses y vigilar que el Ayuntamiento no lleva a cabo un proyecto "que no queremos y nadie ha pedido" y para el que el "nos quieren crear una necesidad de aparcamiento que no tenemos".

 

 DUDAS TÉCNICAS Y DE VIABILIDAD

 

La novedad del conflicto fueron las dudas sobre la viabilidad económica y técnica del proyecto. De los primero, hasta el Ayuntamiento admite que está en un estado muy inicial y que encontrar una empresa que tenga capacidad para sufragar la obra será un reto, como ha ocurrido con otros casos en la capital. En cuanto a la construcción, los técnicos municipales intentaron despejar dudas, pero se toparon con un temor: el de la excesiva proximidad a los edificios de viviendas.

 

Según los asistentes, el Ayuntamiento ha descartado hacer el parking bajo el pabellón de La Alamedilla por el peligro de deteriorar su estructura, pero esto no ha sido impedimento para proponer excavar dos niveles de sótano a 4,5 metros de edificios de hasta ocho plantas. Vecinos apuntaron también que la zona es muy freática, y arenosa, y que son frecuentes las humedades, como demuestra la capacidad para inundarse que tiene el paralelo paseo de la Estación. Esto hace temer a muchos vecinos por la estabilidad de las edificaciones más próximas al parking.

 

También hubo voces que aseguraban, en contra de la opinión de los técnicos, que la complejidad de la obra, marcada por las características del subsuelo done se asentaría y la proximidad con las viviendas, impediría realizarla por el coste previsto y que este se podría disparar; o incluso que, a pesar del resultado de las catas previas, una vez iniciada la excavación se tendría que abandonar la obra al encontrar un terreno proclive a las filtraciones de agua.

 

EL AYUNTAMIENTO SEGUIRÁ DIALOGANDO

 

El concejal de Fomento fue el encargado de defender los argumentos del Ayuntamiento. De entrada, Carlos Manuel García Carbayo asegura que se mantendrán las vías de diálogo establecidas hasta ahora y recordó que el proyecto está en fase de estudio, que acaba de empezar su exposición pública y que todavía hay entidades que deben pronunciarse sobre su idoneidad. Por este motivo, el concejal descartó referirse a la posibilidad de archivar el proyecto, que tendría por delante varios años hasta su ejecución.

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