'Naranjazo' humillante a una España que no hace honor a su estrella

Los españoles, desarbolados e incapaces de evitar una goleada para la historia

El campeón del mundo cayó noqueado en la lona ante una Holanda que se cobró venganza de la final de Sudáfrica pasando por encima de una España que se adelantó pero que físicamente se desplomó y sumó un error garrafal tras otro. 

 

FICHA DEL PARTIDO

 

ESPAÑA: Casillas; Azpilicueta, Sergio Ramos, Piqué, Jordi Alba; Xabi Alonso (Pedro, min.62), Sergio Busquets; Silva (Cesc Fábregas, min.78), Xavi, Iniesta; Diego Costa (Torres, min.62).

 

HOLANDA: Cillessen; Janmaat, De Vrij (Veltman, min.77), Vlaar, Martins Indi, Blind; De Jong, De Guzmán (Wijnaldum, min.62), Sneijder; Robben y Van Persie (Lens, min.79).

 

GOLES

   1 - 0, min.27, Xabi Alonso, de penalti.

   1 - 1, min.43, Van Persie.

   1 - 2, min.53, Robben.

   1 - 3, min.65, De Vrij.

   1 - 4, min.71, Van Persie.

   1 - 5, min.80, Robben.

 

ÁRBITRO: Niccola Rizzoli (ITA). Amonestó a De Guzmán (min.25), De Vrij (min.40) y Van Persie (min.65) en Holanda; y a Casillas (min.53) en España.

ESTADIO: Arena Fonte Nova (Salvador).

Irreconocible y desastrosa España. Inexplicable el nefasto debut de la selección campeona del mundo en el Mundial de Brasil con un partido, sobre todo una segunda mitad, en la que empezó bordeando el ridículo y acabó siendo humillada con cinco goles en contra.

 

Robben y Van Persie ejercieron de verdugos en un área española donde los errores se multiplicaron en un partido de pesadilla para Piqué, Ramos, Casillas y compañía, incluído el seleccionador que esta vez tampoco encontró solución alguna con los cambios. 

 

La selección española repitió el guión de Sudáfrica y comenzó hincando la rodilla en su estreno mundialista (1-5), aunque en esta ocasión lo hizo con estrépito ante Holanda, que empequeñeció a la vigente campeona en una segunda parte en la que los pupilos de Del Bosque estuvieron irreconocibles.

 

No se recuerda un batacazo igual en la España reciente, ni tan siquiera aquel traspié ante Suiza de hace cuatro veranos. Sin chispa y sin recursos, Holanda tuvo más hambre, más fuerza y --también-- más suerte. En cualquier caso, nadie hubiera imaginado tal desastre a los 42 minutos de partido, cuando Silva falló solo un mano a mano con remate picado.

 

Del 2-0 se pasó al 1-1. La máxima del fútbol volvió a cumplirse, segundos después de que Sergio Ramos y Piqué firmasen el primer enredo de la noche. Van Persie aprovechó el hueco y cabeceó por encima de Casillas, que había comenzado de dulce con un buena parada a Sneijder. El empate enfrió a una España que ya se había olvidado del gol de Xabi Alonso.

 

Todo había comenzado según lo previsto, al menos para esta España, acostumbrada a los violines desde hace más de seis años. Un sensacional pase de Xavi Hernández lo recogió Diego Costa, engañó a su defensor y éste cometió penalti. Alonso tiró ajustado y colocó el 1-0. Se abrieron entonces la puertas del buen gusto e Iniesta volvió a reclamar la atención.

 

Así se llegó al descanso, con Holanda de menos a más y con España tocando su techo. El gol descolocó a la vigente campeona, superada por Van Persie y Robben en todo momento, además de la fortaleza de su centro del campo, escasamente creador, pero diseñado a la perfección para contener el juego cansado de 'La Roja'.

 

HOLANDA ABUSA

 

El paso por vestuarios no aclaró el panorama, sino todo lo contrario. Robben volvió a encontrar el hueco entre los dos centrales españoles y fusiló a Casillas dentro del área. El 1-2 no cambió el discurso de España, pero evidenció que no sería suficiente para frenar el ímpetu de la actual subcampeona mundial.

 

A partir de ahí, nada le salió a los chicos de Del Bosque, que andaban cabizbajos sobre el césped de Salvador de Bahía y con el infortunio de recibir el 1-3 en una jugada que debió ser falta. Van Persie obstaculizó en el salto a Casillas y De Vrij, libre de marca en el segundo palo, logró el gol casi sin oposición.

 

Ahí llegó la barra libre para la selección 'oranje' que encontró una mina de oro en la debilidad de Piqué y Ramos. Para colmo, y tras un gol anulado a Silva por fuera de juego, llegó el cuarto después un error estrepitoso de Iker Casillas. El capitán controló mal y Van Persie no tuvo problemas en dar la puntilla.

 

Al final, y después de que el delantero del Manchester la estrellase en el larguero, Robben volvió a empequeñecer a la zaga española y a su centro del campo, donde se echó de menos el oxígeno de Koke, o la creatividad de algún jugador más de ataque, no tan encorsetado en la dupla Alonso-Busquets.

 

La humillación llegó a su fin con un dos nuevas ocasiones, todas ellas generadas por el físico, y España volvió a pellizcarse. La doble campeona de Europa y defensora del título abrió los ojos, consciente de la pesadilla que vivió en Salvador de Bahía. Ahora, contra las cuerdas, no tiene de error ante Chile y Australia.

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