Nadal se mete en su octava final tras una victoria épica

Rafa Nadal celebra su victoria ante el tenista serbio

Casi cinco horas de partido frente a Nole Djokovic para acabar resolviendo en un eterno quinto set, (6-4, 3-6, 6-1, 6-7, 9-7). 

El tenista español Rafael Nadal buscará el octavo título de su carrera en Roland Garros, segundo 'Grand Slam' de la temporada, tras superar en un partido épico en las semifinales al número uno mundial, Novak Djokovic (6-4, 3-6, 6-1, 6-7, 9-7), que tendrá que seguir esperando para ganar el único 'grande' que le falta.

 

Cuatro horas y 37 minutos se prolongó el trigésimo quinto duelo entre Djokovic y Nadal, con 20-15 favorable al español, que volvió a dominar en la pista Philippe Chatrier, ésa en la que siempre ha derrotado al balcánico, como ya ocurrió en la final del año pasado, las semifinales de 2008 y 2007 y los cuartos de final de 2006.

 

Rozando de cerca el dramatismo que se vivió en la final del Abierto de Australia 2012, que se prolongó casi seis horas, Nadal se ha vengado este viernes de aquella dura derrota con un partido similar, en el que los dos contendientes dieron la sensación de tener el partido ganado o perdido en diversos momentos. Finalmente la solidez mental del balear decidió en medio del cansancio reinante, tras un quinto parcial agónico que duró una hora y 22 minutos.

 

Los dos primeros sets fueron de signo similar aunque con los roles cambiados: ligero dominio de uno de los dos jugadores que le permite apuntarse el set. El primer paso adelante lo dio Nadal, que salió muy seguro sin ceder ni una sola bola de 'break' en la manga inicial y sumando 13 golpes ganadores. Una rotura de servicio en el séptimo juego le bastó para ponerse por delante.

 

Dentro del carrusel de alternativas que caracterizó al partido, a Djokovic le tocó coger la batuta en el segundo set, aunque no reaccionó hasta que su rival se puso con 3-2 y saque. Fue el punto de inflexión que perseguía el balcánico, que encadenó su mejor racha de juego del encuentro, encadenando cuatro juegos para equilibrar la balanza.

 

LA SOLIDEZ MENTAL DE NADAL DECIDE EN MEDIO DEL CANSANCIO

 

Cuando más 'enchufado' parecía, llegó el apagón del número uno mundial, cuya mente se encontraba muy lejos de París en el tercer set. Nadal, que nunca bajó ni un milímetro su concentración, no desaprovechó la oportunidad de martillear a su adversario en el parcial más corto del partido, apenas 38 minutos para situarse a un paso de la final. Pero aún quedaba mucho trabajo por delante.

 

Djokovic, que acumuló la friolera de 75 errores no forzados en el partido, se contagió de la fuerza mental del español para agarrarse a la semifinal en el cuarto set. 4-3 y saque primero. 6-5 y saque después. Las ventajas que Nadal no pudo confirmar para meterse en la final sin pasar por el calvario del quinto set. Reforzado, 'Nole' se imponía cómodamente en el 'tiebreak'.

 

En esta manga definitiva, fue el español quien barruntó la segunda derrota de su carrera en Roland Garros, tras la sufrida ante Robin Soderling en 2009. El serbio se apuntó un 'break' en el juego inicial y lo aguantó hasta el 4-3 y saque. En ese momento, cuando ya fluía un festival de tenis desde los dos lados de la pista, Nadal rompió el servicio de su rival y condenó al partido a un final agónico, sin la escapatoria del 'tiebreak'.

 

Raro es que a Nadal se le escapé un partido cuando la mente puede más que la piernas. Desde el 4-4, la batalla final se prolongó durante ocho juegos hasta que el heptacampeón del torneo dio el golpe con un juego al resto y en blanco. Volvía a caer Djokovic en Paris y volvía a triunfar Nadal, que alcanzaba la novena final consecutiva desde que volvió de su lesión, dejando en 58-1 su histórica marca en Roland Garros.