‘Musho’ Betis... y ‘musha’ Unión

La afición bética desembarcó un día antes del duelo y la acogida unionista no pudo ser mejor
JOSÉ ÁNGEL SANZ

Salamanca vibró ayer con la jornada previa a un encuentro que va a marcar, para bien o para mal, el futuro inmediato de dos equipos y dos aficiones. Pase lo que pase hoy en un estadio Helmántico abarrotado como casi sólo los más viejos del lugar recuerdan, nadie olvidará un día como el de ayer. Si el campo unionista será el epicentro deportivo el mismo día del partido, ayer la Plaza Mayor fue el nudo gordiano de la pasión por el fútbol. El lugar de encuentro inevitable a donde condujeron todas las calles y todos los gritos de ánimo.

Los béticos que llegaron por coche y tren se sumaron a los que tienen su afición por el club sevillano como una pasión casi secreta durante el invierno en una ciudad tan fría como la que les acoge. Estudiantes, emigrantes a la fuerza, asentados en tierras charras por compromisos laborales o de pareja. No era fácil encontrar fino, gazpacho o pescaíto frito, pero a cambio más de uno entró en calor con un buen tinto y embutido para dar y tomar.

La afición bética fue afable y parlanchina con la unionista, que en casa estaba más dispersa a falta de pocas horas para el choque. “Para qué discutir, nos dejáis ganar y os debemos una”, se le oía decir a más de un charro que a principio de temporada no esperaba jugarse los cuartos contra un miura como el Betis. También hubo quien se arrancó con los primeros cánticos prepartido y hasta quien se atrevió con un pronóstico. Sobra decir que la ingesta de alcohol infuía en el optimismo. Hoy se verán las caras sobre el campo y las cábalas pasarán a la historia.