Murcia: “Puede haber algún jugador al que le tiemblen las piernas”

LO VE LÓGICO. “Son personas. Lo que nos gustaría es que no fuese así pero pasa y nuestro trabajo es que no suceda”. URGE GANAR. “No hay más demora y aun así tenemos que darnos con un canto en los dientes”
Teresa Sánchez
La Unión Deportiva Salamanca vive las horas previas a un partido vital, casi crítico, aunque el adjetivo no le guste a su técnico, Pepe Murcia, que trata de aportar normalidad a la situación, consciente de que la presión por la situación que vive el equipo puede ir en contra de alguno de sus jugadores. “Lo de crítico lo quitamos porque hay cosas más críticas en la vida. Es un partido súper importante pero el fútbol no deja de ser un evento más en la vida”, apunta y revela que es lo ha buscado esta semana después del varapalo de la derrota en Albacete. “Corregir lo que está por encima del juego. Los sentimientos, las situaciones, los desquiciamientos que hay en el terreno de juego y que nos están jugando una mala pasada”
No admite Pepe Murcia que se asegure que si ante la Ponferradina no se saca un buen resultado se puede empezar a decir adiós a la categoría. “Esa misma pregunta se me hizo contra el Granada o contra el Betis. Ni yo ni nadie antes de un partido va a decir eso. Se ha entrenado bien, estamos preparados para ganar y por mi pensamiento no puede pasar una derrota”.

El interrogante es cómo se trabajan esos aspectos anímicos que según él están fallando. No es algo reciente sino que parece el lastre principal de este equipo. “La solución la tienen los jugadores. Medios hay pero forman parte de la intimidad del vestuario. Son trabajadores de una labor especial pero son personas y hay una parte que por mucho que yo trabaje no voy a llegar nunca dentro de ellos. Hay que saber jugar los partidos, no podemos darle ciertas ventajas al contrario como que un ¡uy! nos haga temblar las piernas. En Albacete estuvimos 40 minutos controlando el partido, nos viene un córner y no supimos sacar el balón con tranquilidad y esos pequeños detalles son los que hacen perder la confianza y entrar en un estado de angustia y nerviosismo. Hay gente que sabe templarlo y otros que no”, reitera una semana más. “Lo que está claro es que quedan diez partidos y tenemos que sacar x puntos y esos x puntos hay que empezar a conseguirlos ya. No hay más demora y aun así tenemos que darnos con un canto en los dientes porque lo tenemos factible. Tenemos que ser más fuertes mentalmente”.

Lo que se detecta de sus palabras un día tras otro es que no quiere que se hable de finales, de obligatoriedad de ganar, de situación límite. Argumenta sus razones. “Lo que yo trato es que los jugadores reciban la información más necesaria pero la que puede hacer bajar el rendimiento o intoxicar no quiero que les llegue, más que nada porque creo conocer a esta plantilla”.

Ese bloqueo mental al apunta es su preocupación. “Nos está haciendo daño en todas las facetas. Sólo hay que ver el gol de Albacete”.

Niega que tenga jugadores intocables dentro de su equipo. “Si sale uno es con la intención de que nos de el máximo de lo que tiene. Ese tipo de jugadores por los que un entrenador tiene predilección hoy no están en el Salamanca, están en otro sitio. Esa es nuestra realidad”.

Lo que sí reconoció es que puede haber alguno al que “le tiemblan las piernas” en situaciones de apuro. “También he visto a periodistas ante ciertos personajes a los que les tiembla la voz. No dejan de ser personas y no me gustaría que perdiesen los nervios, bajasen los brazos o se desquicien, pero pasa. Mira Sergio Ramos tras el 5-0, Pepe el día de Javi Casquero…. Yo lo que trato es de humanizarlos y de que no pase”.