Municipios en peligro de extinción

Según los datos del último padrón municipal, 52 localidades de la provincia no llegan a los 100 habitantes
La despoblación en el medio rural es una lacra que afecta a un buen número de municipios en todo el país. Pero es especialmente dramático en comunidades como Castilla y León y provincias como la de Salamanca, donde los pueblos son pequeños núcleos de población y la gran mayoría no superan los 1.000 habitantes.

Factores como el envejecimiento de la población y la migración a las ciudades o los municipios con más oportunidades han provocado que un buen número de localidades hayan visto mermada su población en los últimos años.

En concreto, un total de 52 municipios de los 362 que tiene la provincia de Salamanca no llegan a los cien habitantes, tres más que el año anterior y cifra que casi llega a duplicar a los del año 2000, cuando había 33.

En estos diez años una veintena de municipios han perdido habitantes hasta quedarse en menos de la centena. Aldeaseca de Alba, Barbalos, Berrocal de Salvatierra, Brincones, La Cabeza de Béjar, Cabezabellosa de la Calzada, Canillas de Abajo, Cerezal de Peñahorcada, Chagarcía Medianero, Doñinos de Ledesma, Garcirrey, Herguijuela de Ciudad Rodrigo, Moronta, Navamorales, Pizarral, Puertas, Puerto Seguro, La Redonda, San Miguel del Robledo, Sanchón de la Ribera, Sardón de los Frailes, Valdehijaderos y Valdelageve han visto cómo se reducían sus habitantes es esta última década hasta quedar por debajo de los cien.

Sin embargo, a pesar de este importante aumento, hay municipios que han invertido esta tendencia y han superado los cien habitantes en los últimos años. El caso más destacado es el de Buenavista. En el año 2000 el padrón se quedaba en los 94 habitantes, mientras que en 2011 ha subido hasta los 246. Este mismo caso se ha producido en Martinamor, Membribe de la Sierra y Pelayos, que en el 2000 apenas rondaban los 80 habitantes y hoy superan los 110.

No obstante, Villasdardo tiene el dudoso honor de ser el municipio con menor población de toda la provincia. Apenas 21 personas se encuentran empadronadas en un municipio que en el año 2000 contaba con 22 habitantes y 18 en el año 2010. Además, en la actualidad tampoco llega a los 30 habitantes La Bastida, que se queda con 28.

De mantenerse esta tendencia, esta cifra podría aumentar considerablemente en los próximos años, ya que el padrón municipal de 2011 arroja otra cifra muy significativa, 57 municipios apenas superan los 100 habitantes y no llegan a los 150. Muchos de ellos podrían pasar a engordar una estadística que pone de manifiesto la despoblación de muchos pequeños núcleos rurales que podrían acabar desapareciendo.