Multitudinario tercer encierro de fiestas y normalidad absoluta

Enorme ambiente festivo. Cada día se producen largas colas de vehículos que tratan de acceder al municipio. Carrera rápida. Sólo uno de los toros de los Ortiz de Urbina se quedó ligeramente rezagado
MONDRIÁN / DAVID RODRÍGUEZ

La enorme expectación que generan las fiestas de Fuenteguinaldo, pero en especial los encierros, están provocando larguísimas colas de vehículos cada día para intentar llegar hasta el municipio desde todos los pueblos de la comarca. Muchas personas que nollegan con suficiente antelación, se ven obligadas a aparcar en sitios bastante alejados del epicentro festivo. Otro síntoma del interés que generan estas fiestas ocurrió la noche del sábado pasado. Las zonas de fiesta de la capital de comarca, Ciudad Rodrigo, estaban prácticamente desiertas (para lo que es habitual en un sábado de agosto), porque todo el mundo se había acercado hasta Fuenteguinaldo.

La jornada de ayer domingo, centrada en los eventos taurinos, arrancaba bien temprano, con el toro del aguardiente, en la calle desde primera hora de la mañana. Hubo numerosas personas que, tras una larga noche de fiesta, ni siquiera se habían acostado, esperando la salida del morlaco. Posteriormente, se desarrolló el tercero de los encierros a caballo, en este caso, los toros que corrieron por las calles pertenecen a la ganadería Hermanos Ortiz Urbina. Se trató de un encierro rápido, donde sólo uno de los toros de la manada se quedó ligeramente descolgado de sus compañeros. Sin embargo, rápidamente alcanzó la plaza. En este caso, en Fuenteguinaldo los encierros se han desarrollado desde la finca El Guardao, de propiedad municipal, y donde los toros han estado pastando durante las últimas semanas, hasta el centro de la localidad. En su transcurso sólo hubo un pequeño incidente, al caer de su caballo uno de los garrochistas. Como es habitual, una hora más tarde se realizó el desencierro.

La tarde estuvo centrada en el segundo de los dos festivales sin picadores que forman parte del programa festivo. En este festival, Jorge Fernández, alumno de la escuela de tauromaquia de Salamanca, lidió un novillo de la ganadería de Cándido Flores. Hay que recordar que la mitad del coste de los dos novillos lidiados en los festivales es el único gasto en toros y novillos que ha tenido que sufragar el Consistorio guinaldés. Todo ello, después que particulares y empresas de Fuenteguinaldo, y de algunos municipios de alrededor, sufragarán el coste de los toros que han corrido estos días en los encierros. Después del festival, se celebró una capea al estilo tradicional y el desencierro mixto.

A la animación de Fuenteguinaldo desde el viernes y hasta ayer domingo también ha contribuido la charanga Santa Ana de Ciudad Rodrigo, que ha recorrido las calles dándole, si cabe, aún más colorido y animación al ambiente.