Muere Gabriel Pérez, sacerdote, catedrático emérito de la UPSA y exdeán de la Catedral de Salamanca

Gabriel Pérez Rodríguez nació el 3 de abril de 1925 en Villar de Peralonso (Salamanca) y recibió la ordenación sacerdotal el 11 de junio de 1948 en Salamanca. 

El sacerdote diocesano, catedrático emérito de la Universidad Pontificia de Salamanca (UPSA) y deán de la Catedral de Salamanca de 1998 a 2003, Gabriel Pérez Rodríguez, ha fallecido este 24 de julio en la ciudad.

  

Su capilla ardiente se encuentra instalada en la Casa de la Iglesia y las exequias se celebrarán este sábado, 25 de julio, a las 12.00 horas, en la Catedral Nueva de Salamanca, según ha informado la Diócesis de Salamanca.

  

Gabriel Pérez Rodríguez nació el 3 de abril de 1925 en Villar de Peralonso (Salamanca) y recibió la ordenación sacerdotal el 11 de junio de 1948 en Salamanca. Cursó sus estudios de Teología en la UPSA, donde se doctoró en 1972 y Sagrada Escritura en el Instituto Bíblico de Roma.

  

Posteriormente, fue profesor en la Facultad de Teología de la UPSA donde impartió, entre otras materias, Lengua Greco-Bíblica, Evangelio Sinópticos y cursos monográficos de Especialización.

  

Asimismo, fue decano de la facultad de Teología de la UPSA en dos periodos, entre 1974 y 1977 y 1984 y 1987. También, en 1980 pasó a ser catedrático de Nuevo Testamento y desde 1996, catedrático emérito de Sagrada Escritura de la UPSA.

  

Por otra parte, fue también profesor del Seminario diocesano de Salamanca y Consiliario de la Adoración Nocturna de Salamanca.

 

DEÁN DE LA CATEDRAL

  

Además, fuera del ámbito académico, el 20 de febrero de 1962 tomó posesión como canónigo de la Catedral de Salamanca, y desde el mes de julio de 1998 hasta octubre de 2003 ejerció como deán de la misma.

  

El 30 de diciembre de 1976 fue designado vocal del Patronato del Hospital de la Santísima Trinidad. Además fue delegado del sector Clero Catedral en el Consejo Presbiteral  del 3 de junio de 1996 y miembro del Consejo Presbiteral en varias ocasiones.

  

El pasado 10 de marzo de 2015 pasó a ser canónigo emérito de la Catedral de Salamanca tras la reforma de los estatutos del Cabildo Catedral, una reforma aprobada por el obispo diocesano Carlos López.