Muere atropellado el mismo día en que iba a celebrar su 90 cumpleaños con la familia

Siniestro. Miguel García Rivero falleció en el acto al ser arrollado por un coche en la carretera a Puerto Seguro cuando se dirigía a regar una huerta
e. s. c.

L a tragedia y la casualidad se unieron ayer para ensombrecer las fiestas patronales de Villar de Ciervo, una pequeña localidad de apenas 300 habitantes situada en la Comarca de Ciudad Rodrigo. Miguel García Rivero, un vecino de 90 años, fallecía atropellado por un vehículo el día de su cumpleaños y coincidiendo con la jornada grande de los festejos en honor a San Agustín. Según informó la Guardia Civil de Tráfico, el siniestro se produjo sobre las 8.00 horas en la carretera que une Villar de Ciervo con Puerto Seguro, cuando Miguel era arrollado por un turismo que conducía una mujer de 57 años y en el que viajaban tres personas más, dos de ellas hermanos, y con edades entre los 33 y 22 años. Todos resultaron ilesos.

No obstante, fuentes vecinales recogidas por las agencias apuntaron que la mujer pudo autoinculparse y que al volante iba un joven, acompañado por varios más, que volvían al municipio de La Bouza tras pasar la noche disfrutando de las fiestas de Villar de Ciervo.

En todo caso, la Benemérita puntualizó a este periódico que en el parte facilitado se ha recogido la versión ofrecida por la mujer, “a expensas de lo que se derive de posteriores investigaciones”. Asimismo, negó que se hayan efectuado detenciones por lo sucedido, aunque se ha interrogado a los implicados en el siniestro, según Efe.

Al lugar de los hechos se desplazó un equipo médico del centro de salud de Fuentes de Oñoro, que sólo pudo certificar la muerte en el acto del anciano, que al parecer se dirigía a regar una huerta de su propiedad cuando fue embestido por el turismo. Según recoge Efe, el hombre murió en el margen derecho de la calzada, de donde fue levantado el cadáver a las once y media de la mañana.

Miguel García Rivero, nacido en Villar de Ciervo y dedicado a las labores del campo, tenía dos hijos y era una persona “entrañable y muy afable”, apunta José Baz, concejal del ayuntamiento, quien indica que el fatal suceso conmocionó al municipio, inmerso en sus fiestas patronales. La desgracia ha querido que Miguel muriera en el mismo día en que nació, hace 90 años. De hecho, sus familiares le habían preparado una comida homenaje en un restaurante de Ciudad Rodrigo.

La muerte de Miguel es la vigesimocuarta ocurrida en las carreteras salmantinas en los 20 accidentes de tráfico registrados en lo que va de año. El más reciente y más grave siniestro mortal se produjo el pasado lunes en la A-62 a la altura de Doñinos de Salamanca, donde cuatro personas fallecieron en un choque con tres coches implicados.