Mucho más que tres puntos en juego

LA VIABILIDAD DEL CLUB. La permanencia asegura ingresos vitales para la subsistencia CERCA DE CUATRO MILLONES. Cifra aproximada de lo que se ‘recoge’ por ser equipo de Segunda
Teresa Sánchez

El domingo es una final más, pero no una final cualquiera. Ganar al Real Unión es dar un paso en firme hacia la salvación, hacia la permanencia en una categoría en la que está la llave para la supervivencia de la Unión Deportiva Salamanca. Después de que acaben esos 90 minutos ante el conjunto irundarra, restarán al menos otros dos choques en los que la UDS se jugará su futuro pero todos reconocen que el duelo del próximo domingo es el fundamental. Primero tendrá enfrente un rival directo del que se puede distanciar; segundo, el equipo sumaría tres partidos consecutivos con un resultado positivo y sería un espaldarazo moral para afrontar lo que resta y, tercero, es el momento de hacer bueno el dicho de que jugar en casa siempre es una ventaja.

Todos los que acudan al Helmántico deben ser conscientes de lo mucho que hay en juego. Tanto que no es descabellado afirmar que es el futuro lo que se pone en liza ya que de la permanencia del equipo blanquinegro y de los ingresos que conlleva estar en la categoría de plata depende la economía y la viabilidad del club salmantino.

Si hay algo evidente es que permanecer en una categoría profesional reporta a la Sociedad Anónina Deportiva unos ingresos directos que de otra forma no le llegarían y que, sin duda, facilitan su subsistencia porque le aportan una tesorería, o lo que es lo mismo, dinero en caja, que le permiten afrontar los gastos diarios y no tener que recurrir a otros ponedores que cada día es más complicado que aparezcan. Estas aportaciones, al margen de otros conceptos, llegan, en primer término, gracias a los derechos de retransmisión, los ingresos por publicidad o la participación en apuestas mutuas deportivas benéficas –las quinielas–.

Tomando como referencia la memoria de la temporada 2008-2009, el Salamanca ingresó más de 3,5 millones de euros con los llamados ingresos deportivos. Por los derechos de retransmisión –a lo largo del año las plataformas privadas o autonómicas emitieron varios partidos del equipo salmantino–, el total realizado fue de 1.869.793,37 euros. Por otra parte, por participación en los ingresos de la Liga realizó 667.339,38 euros, mientras que por publicidad se alcanzó una cifra de 619.972,78 eueros.

A todos estos números habría que añadirle la cantidad fija que el equipo percibe como miembro de la Liga de Fútbol Profesional, que en la última campaña alcanzó una cifra de 361.181,52 euros, a los que hay que sumar lo que se ingresa por la participación en la Copa u otras competiciones. En total una cantidad considerable sin la que sería imposible pensar en la supervivencia en el día a día. Precisamente el momento en que la Unión logró que se levantaran los embargos sobre estos conceptos –tras cerrar un acuerdo con Bogdan Stelea–, fue cuando logró respirar –sin olvidar claro la deuda gorda con Hacienda y la Seguridad Social–. A la cantidad citada hay que añadir también los ingresos por abonos. Pero en Segunda no sólo sale ganando la Unión, también Salamanca, la ciudad, puesto que el número de aficionados visitantes es notablemente mayor en una categoría que en la otra.