Montalvo conquista en el desenjaule

Corrida de la ganadería de Montalvo. (Foto: Carlos Pereletégui)
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La ganadería de Montalvo ha sido el centro de atención del desenjaule, que ha servido para iniciar de forma oficial la Feria Taurina 2015.

Saludos, vocerío, ilusión, carne de gallina… todo un cúmulo de emociones que rozan el nerviosismo y la alegría de tener un año más la Feria Taurina 2015 en La Glorieta. Los cacahuetes, pipas y caramelos no paran… los salmantinos esperan desde sus asientos eclipsados a que el desenjaule comience. Tres, dos, uno… ya huele a polvo, se palpa la tensión de ver salir los toros, en veloz carrera, arremetiendo contra cabestros y barreras, todo un frenesí, que hoy, se ha hecho presente en el coso salmantino.

 

Pero lo que sí está muy claro es que lejos quedan los "no hay billetes" y los tiros para conseguir entradas en uno de los festejos más populares de la provincia, donde más público que aficionados se acercaba antaño hasta La Glorieta para disfrutar de esta fiesta tan amada por los charros. Dos mil personas para el desenjaule, hagan sus reflexiones.

 

Corrida del Puerto de San Lorenzo (Foto: Carlos Perelétegui)

 

Los comentarios no se hacen esperar, hechuras, color, trapío, bravura, en definitiva una muestra de la apariencia de las reses, para aquellos que después pasarán por taquilla.

 

Los toros de la ganadería salmantina de Montalvo que se lidiarán el 14 de septiembre por Sebastián Castella y Juan del Álamo fueron los que más gustaron al público que aplaudió sin parar. Un buen encierro, todos negros, menos uno castaño. Destacando por sus buenas hechuras y serias caras. Alguno cinqueño. Dos son de la ganadería de Carmen Lorenzo, ya que la corrida mixta se completará con otros dos toros para Pablo Hermoso de Mendoza. Todos los ejemplares saltaron al ruedo con brío y desafiantes aunque sin protagonizar las peleas que antaño eran tan habituales en el desenjaule.

 

Aunque no con tanta seriedad y cuajo, gustó también el encierro de Garcigrande. Saltaban al ruedo Cairel, Vendito, Lebrero, Fantástico, Pintatuoso y Boticario. Cuatro toros negros, uno castaño y uno burraco dentro del tipo de ganadería. Con buenas hechuras, pero pobres de peso.

 

No encantó la ganadería del Puerto de San Lorenzo, sino todo lo contrario. Salían del camión seis 'toros' por llamarlos de alguna manera, porque más bien se podrían calificar de novillos, una pena que una ganadería con tanto trapío mande una novillada y no una corrida de toros como Dios manda. Escasos de trapío, cómodos de cara, playeros y vizcos salvo dos, por no hablar del cerrado de pitones, sin duda reúnen todas las características de un toro que no gusta 'ni un pelo' al aficionado y así lo ha demostrado con sus intensos pitidos cuando los animales abandonaban el ruedo.

 

Y es que debe ser que cuando torean grandes figuras como es el caso del día 12 para Morante, Manzanares y Paco Ureña, no es necesario presentar una lustrosa corrida, las estrellas brillan solas, dicen. 

 

Finalmente, daban mucho más juego los novillos que serán lidiados por los novilleros Posada Maravillas, Lorenzo, Varea, Escudero, Marcos y Roca Rey. Los salmantinos se levantaron de sus asientos para aplaudir, la verdad que aún no entiendo mucho el porqué. Los novillos de la ganadería José Cruz que pasta en miróbriga saltaban al coso, desiguales donde los haya, de hechuras y kilos. Diferentes de sienes y pitones. Algunos atorados y otros avacados. A pesar de ello, fue muy aplaudida.