Monica Lewinsky se decide a quemar el vestido azul con el que sedujo a Clinton

"Vergüenza y Superviviencia", título de entrevista que ofrece Monica Lewinsky diez años después de un 'affaire' que marcó la historia política de EEUU

Después de una década sin abrir la boca, Monica Lewinsky ha escrito un artículo para 'Vanity Fair' en el que sentencia todos los rumores que han aparecido sobre su aventura con el expresidente Bill Clinton.

La revista ha publicado un avance, estará disponible en unos días, con lo que la becaria quiere poner punto y final a esta historia.

 

"Un romance entre dos adultos", así califica Lewinsky la historia que tuvo con Clinton y es que desde que esto saliera a la luz nada en la vida de la joven volvió a ser igual: "Mi jefe se aprovechó de mi, pero siempre mantendré que era una relación consensuada". Es un relato único en el que cuenta que estuvo vigilada por las administraciones debido a que el expresidente estaba en el poder.

 

Una historia que vio la luz y que trajo consecuencias, no sólo para el que entonces era el presidenta Bill Clinton, si no también para Monica que ha confesado en la entrevista que rechazó ofertas de trabajo en las que hubiera cobrado cantidades tan sustanciosas como 10 millones de dólares, sólo por que las empresas "no tenían ganas de hacer lo correcto".

 

Su affaire siempre le ha perseguido y es que según comenta Monica, viajó a Londres, donde trabajó en London School of Economics, y posteriormente estuvo en Los Ángeles, Nueva York o Portland, dónde también intentó buscar suerte en el trabajo, pero por su historia no la contrataron.

 

Lewinsky, que ahora tiene 40 años y un título en Sicología Social, quiere cerrar esta historia definitivamente y asegura que llegó la hora de "quemar la boina y el vestido azul" y señala que lamenta profundamente el amorío con Clinton.