Molo: “Tenemos mucha ilusión… pero también los pies en el suelo”

El central del Guijuelo se ha convertido en uno de los ‘muros’ del equipo por su sobriedad y seguridad atrás

Manuel Jesús Casas García, Molo, se ha convertido en uno de los referentes del Guijuelo pese a haber llegado nuevo esta temporada. Se ha hecho con la titularidad casi desde el principio en un equipo en el que hay que ‘ganarse el pan’ en cada entreno y es junto a Jonathan, Toño, Tete, Valero y Tejedor, uno de los ‘muros’ del CD Guijuelo.

El equipo charro ha encajado 28 goles en 23 partidos, pero siete de ellos han llegado en dos partidos en los que las cosas no salieron bien (Real Unión 3-1 y UDS 4-0), pero quitando esos dos accidentes, el Guijuelo se ha mostrado como un equipo rocoso atrás y con una gran capacidad para sacar el balón jugado desde atrás.

Uno de los ‘culpables’ de esto e Molo, central proveniente de Osasuna B y que se ha hecho ya el ‘jefe’ de la zaga charra, aunque, según sus palabras, “es mérito de todo el equipo y, especialmente, del míster, que nos ha inculcado una idea de jugar que tiene sus riesgos pero que siempre seremos fieles a ella”.

De hecho, las cosas no comenzaron bien para los charros en las primeras jornadas pero “siempre creímos en esa forma de jugar, tuvimos paciencia e Idiakez nos ha sabido transmitir a la perfección lo que quiere con un gran trabajo de todo el cuerpo técnico y los jugadores”. Por ello, y dada la situación del equipo, “hay mucha ilusión en cada partido, en cada entreno… pero tenemos los pies en el suelo y nuestro objetivo es la permanencia e ir partido a partido para evitar jugar con presión, aunque creo que la clave está en que nos divertimos mucho jugando al fútbol”, señala el central almeriense.

Molo destaca también el “buen ambiente que hay en el vestuario, porque aunque ayuda la buena marcha del equipo, creo que el grupo se ha integrado muy bien y estamos todos contentos e ilusionados pero que conste que nadie nos ha regalado nada y que es fruto del trabajo que hacemos cada semana. No obstante, es bonito ver como lo que preparamos en los entrenos nos sale en los partidos”, apunta.

El Grupo II, el más duro
El Guijuelo quedó encuadrado en el Grupo II de la Segunda División B esta temporada, sin duda el coco de los cuatro, por la presencia de equipos de gran presupuesto y nombre como el Alavés, el Eibar, la Ponferradina o los filiales de Osasuna y Athletic B, con la dureza que supone enfrentarse a ellos.

“Conozco bien otros grupos porque he jugado en ellos o los sigo porque me interesa y está claro que el nuestro es más complicado, según mi criterio. El presupuesto de los equipos del levante, del centro o el sur ha disminuido porque la crisis no es ajena a nadie y creo que nosotros, desde la humildad y con este presupuesto, estamos haciendo algo grande, aunque de momento buscamos la permanencia”, señala Molo.

Recuperado para el fútbol
En el plano más personal, Molo ha pasado dos años y medio en los que no ha podido desplegar su fútbol por culpa de una lesión, que no le dejó progresar y por eso, está muy agradecido a Imanol Idiakez por la confianza que le ha dado “para volver a sentirme futbolista”.

A sus 26 años, Molo confiesa que de no haber sido por el técnico “a lo mejor no estaba jugando ahora al fútbol y le debo mucho a él y al cuerpo técnico por tener la paciencia necesaria y darme tiempo para recuperarme y sentirme de nuevo futbolista”.

Sin duda, al Guijuelo ha dado en el clavo con este fichaje que se ‘parte la cara’ en cada partido (literalmente) y que huye de los ‘pelotazos’ para sacar el balón jugados. Y es, además, junto a Tejedor, Valero, Jonathan, Toño y Tete, uno de los ‘muros’ de este Guijuelo.