Mirar de frente al sector agrario y a sus problemas

 
Desde aquella histórica manifestación del pasado mes de noviembre del sector agrario por las calles de Madrid, poco o nada se ha avanzado en las numerosas promesas que recibieron entonces por parte del Gobierno español. A día de hoy, los sindicatos se están planteando ya nuevas movilizaciones al no encontrar una sola respuesta a los problemas derivados de una reconversión que lleva décadas sobre la mesa. Los bajos precios de los productos en origen contrastan con el progresivo aumento de los costes de producción, lo que ha llevado a la quiebra a numerosos profesionales de la agricultura y la ganadería, que no ven en el futuro ningún horizonte ni aliciente para la esperanza. De momento, Rodríguez Zapatero prometió recibir y dar soluciones al campo antes de que finalizara febrero, pero ayer la ministra de Agricultura no convenció a los representantes sindicales, que exigen medidas concretas sobre fiscalidad y financiación y un verdadero plan de choque para sacar al sector de la profunda crisis que atraviesa. Tampoco parece que la Presidencia española de la Unión Europea vaya a favorecer a los intereses españoles, porque de momento nadie ha dicho nada sobre agricultura y el destino de la Política Agraria Común más allá de 2013. No debería perder el Ejecutivo español esta gran oportunidad de luchar en Europa y establecer las bases de una reforma agraria más justa con los verdaderos profesionales del campo, con menos burocracia y con mayor nivel de competitividad.