Mil-hojas de dedicación y creatividad

Un establecimiento muy coqueto que trabaja dos tentaciones, el dulce y las flores. Un experimento sensorial único en España en pleno centro de Salamanca.

 

 

 

SI OS APETECE...

 

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Teniendo que asumir una delicada tesitura laboral, Clara Pérez, lejos de amilanarse se decidió a hacer frente a su nueva situación con esta novedosa iniciativa. 

 

Tras plantear la idea a sus dos hijos, Manuel y Cristina, que cuentan ambos con formación empresarial, contó con su apoyo inmediato y decidieron emprender esta singular aventura familiar.

 

Mil-hojas abre por primera vez sus puertas en octubre de 2013, aprovechando la proximidad de la fiesta de Fieles Difuntos y la Navidad y ha gozado de una exitosa acogida entre los salmantinos, que poco a poco han ido conociendo el comercio llamados por la curiosidad.

 

floristeria mil-hojas

Espacio floristería (Foto: Raquel Fernández-Novoa)

 

Es el primer negocio que inicia la familia, y según  comenta Clara, van improvisando a fuerza de ensayo y error. Avalado por la calidad de la emblemática confitería Gil, y por su propia ilusión, la pequeña empresa deja poco a poco de ser desconocida y se abre a  las diferentes propuestas que van apareciendo, uno de sus puntos fuertes es el dinamismo, moverse les parece primordial : “No queremos estar aquí estáticos y limitarnos a ser dependientes, esto es un punto de venta, pero el trabajo está fuera y no nos cerramos a nada”

 

La empatía con el cliente es otra de sus bases, escuchan a las personas, aprenden lo que les gusta, se adaptan a sus necesidades y van ampliando su negocio y potenciando su dualidad. Las redes sociales cobran un gran protagonismo, para hacer de la comunicación algo bidireccional y prestan mucha atención a las demandas que se les van mostrando: “No hay nada que nos hayan pedido, por extravagante que fuere, que no lográsemos conseguir”

 

La última iniciativa que han incorporado es realmente llamativa, desayunos a domicilio con su detalle floral ¿Qué mejor manera de iniciar la jornada? En su tarjeta facilitan su teléfono para hacer los encargos con antelación, y tienes la posibilidad de escoger  tus propias piezas y crear tu bandeja ajustada a tus gustos, por supuesto, si eres celíaco aquí tienes un crisol de posibilidades que combinar.

 

desayuno mil-hojas    

Bandeja desayuno (Foto: Facebook mil-hojas)

 

Entre todos los detalles que los hacen originales está “El ramo del día”. Cada mañana llega una flor diferente a la tienda, así nos sorprende la familia Pérez, a sabiendas de que no todo el mundo cuenta con conocimientos de botánica confeccionan un ramo distinto todas las mañanas.

 

 Y buscando mayor personalización han incluido en su negocio una pequeña biblioteca con diseños de ramos y detalles florales que encargan a distintos países europeos. Se quejan de que en España la cultura de la flor está por desarrollar y no existen publicaciones especializadas que se centren en su sector. De esta manera y con el apoyo de todos estos materiales potencian la grandísima variedad de diseños que van adaptando a las diferentes estaciones del año y al gran abanico de perfiles que acuden a su mostrador en busca de un producto, pero también de una idea. Adaptan así su trabajo a la diversidad de gustos que se les proponen, haciendo de la presentación y la personalización su distintivo primordial y su modo particular de fidelización del cliente.

 

La clave de su éxito es la cercanía, el hecho de sentir al entrar en el negocio la calidez de esa tienda de toda la vida y no existe otro secreto que la ilusión y la dedicación a la empresa, no como tal sino como parte de ellos mismos “Es muy satisfactorio, trabajar con mi familia en un ambiente tan bueno es muy gratificante”.

 

Su finalidad es que la gente encuentre algo especial dentro de la cotidianidad,  enfatizar el detalle “ Las flores y los dulces no son sólo para las celebraciones, se puede tener un detalle a diario y es muy accesible”.

 

mil-hojas      Interior pastelería (Foto: Raquel Fernández-Novoa)