“¿Mi renovación? Me falta el apoyo de la gente y eso hace que me lo replantee”

 
D. G.

Desde su experiencia, ¿cómo ve la situación del equipo?
Estamos tranquilos, aunque en las últimas jornadas los resultados no han sido buenos y los de abajo vienen apretando. Sin perder la calma, pero estamos alerta porque esto se va a poner mucho más duro de aquí al final.

¿Qué le hace mantener vivo el optimismo?
Lo que veo en el vestuario. Pero luego están los resultados y la clasificación. Lo que no podemos pensar es en perder el domingo porque te puedes meter en puestos de descenso. Cuando las rachas son malas, a la mínima siempre piensas en los fantasmas. Mal estamos, pero para salir de ésta hay que ser optimistas. Si no, seguramente nos vayamos para abajo. El que se meta abajo en esta parte final va a ser muy complicado que salga.

Personalmente, no atraviesa su mejor momento.

Desgraciadamente para mí esta temporada, cuando mejor ha estado el equipo es cuando yo he estado fuera. Ahora estoy jugando y el equipo está mal, y eso no es agradable. Pero cuando el equipo está mal, están mal todos. No es que haya tres jugadores que estén peor. A día de hoy es el equipo lo que está mal, no las individualidades.

El sábado pasado incluso se oyeron algunos silbidos contra usted.

Entiendo que mis últimos años en el Salamanca han sido muy buenos para mí. Este año es difícil, porque he tenido varias lesiones y no he podido coger el ritmo que tienen otros compañeros. En una situación mala como la de ahora es mucho más complicado hacerlo. Entiendo que la gente pueda opinar sobre mis actuaciones, pero yo siempre intento hacerlo bien, pero habrá momentos en los que estaré mejor o peor. ¿Que no estoy como la gente quiere? Pues ya estaré mejor. Si no, hay más jugadores. Que juegue otro. No pasa nada.
¿Esos problemas pueden influir en la decisión que tome sobre su renovación?
A día de hoy piensas cosas, pero no porque no tenga ganas de seguir jugando. Lo piensas porque te faltan muchas cosas. Me pienso mi futuro porque me falta el apoyo de la gente, de ciertas personas de las que antes sí que lo tenía. Si no viene una racha buena, pues acabará el año y, si tengo que seguir, sigo, y si no, pues me voy a mi casa.

¿Se refiere a falta de apoyo por parte del club?
Es apoyo en general. Cuando las cosas van bien todo el mundo se sube al carro, y cuando las cosas van mal pues todo el mundo critica y eso te hace sentir más culpable de lo que te mereces. A lo mejor es que el listón yo me lo he puesto muy alto y ahora toca vivir momentos diferentes. Pero no quiere decir que vaya a tirar la toalla.

¿Ha vuelto a haber algún contacto con el club después de los que hubo a finales del año pasado?
Es verdad que en su momento se tocó el tema, pero quedó aparcado.Creo que están así todos los compañeros que acaban contrato. Hay que esperar a ver a quién quieren renovar. La situación ahora mismo invita a pensar en otras cosas más importantes, en la salvación antes de planificar la plantilla. Si a día de hoy no se tienen las cosas claras, evidentemente no te puedes plantear eso.

Con 37 años, ¿se plantea la posibilidad de jugar en otro equipo en el caso de que no se concrete su continuidad en el Salamanca?
Si me veo con fuerzas de seguir y aquí no me quieren, y hay algún equipo interesado, por supuesto. Es complicado por mi edad, porque eso la gente lo mira con lupa aunque tú te encuentres bien, y más con las lesiones que he tenido esta temporada. Pero si hay otro club interesado, aunque sea un año solo, y el Salamanca no me quiere, yo me voy seguro. Me veo con fuerzas, lo he pasado mal por las lesiones. Pero quedan partidos, yo me encuentro con ilusión y quiero seguir. El fútbol tiene estas cosas y cuando vienen mal dadas hay que apechugar.