Mercedes reanuda su batalla interna en territorio Red Bull

Los pilotos de la escudería Mercedes reanudarán este fin de semana su mano a mano en el Gran Premio de Austria, donde Lewis Hamilton llega reforzado tras su última victoria en Canadá por delante de Nico Rosberg, mientras que Fernando Alonso (McLaren) espera otro fin de semana complicado.

En la séptima cita de la temporada, el piloto español encadenó su tercer abandono consecutivo en el circuito Gilles Villeneuve, donde Jenson Button tampoco logró acabar la carrera, confirmando una nueva hecatombe para McLaren en la carrera que cerraba el primer tercio del Mundial.

"Concentrarnos en el año que viene es ahora mismo la opción más inteligente para nosotros", se resigna Alonso, cuyo desbordante optimismo parece no menguar pese a las decepciones que acumula el MP4-30. A estas alturas de temporada, es el único piloto que no ha sumado ni un punto junto con los integrantes de Marussia.

"No tengo ningún problema en empezar cada carrera desde el 'pit lane' si seguimos mejorando el coche", añade el asturiano, con la vista puesta en el largo plazo y en ese coche competitivo que da por hecho que no tendrá hasta la próxima temporada, como pronto. De entrada, ya ha avanzado "un fin de semana duro" en el que sufrirá penalizaciones que complicarán aún más su actuación.

Al otro extremo de la clasificación, Mercedes sigue inmerso en su propio Mundial, ajeno desde su atalaya a los problemas que afectan al resto de equipos. En este duelo entre sus dos pilotos, Hamilton viene de dar el último golpe en Canadá, donde superó a Rosberg, segundo clasificado.

El germano, que al igual que su compañero de equipo no se ha bajado del podio en toda la temporada, ha sumado 67 de 75 puntos posibles en las tres últimas carreras hasta sumar un total de 137, por los 151 que atesora Hamilton. Ganador el año pasado en Austria, el alemán confía en repetir éxito y acercarse al liderato, mientras que Sebastian Vettel (Ferrari) seguirá al acecho esperando aprovechar cualquier despiste de las 'flechas plateadas'.

DESILUSIÓN EN RED BULL ANTES DE SU CARRERA EN CASA

El Red Bull Ring escenifica la carrera de casa para la marca de bebidas energéticas, que esta vez llega en sus horas más bajas de los últimos años, ya que el equipo Red Bull es cuarto en el Mundial de constructores -también por detrás de Ferrari y Williams- y sigue inmerso en discusiones con Renault, suministrador de motores con el que mantiene "una relación muy tensa", en palabras de Helmut Marko.

Más acorde a los pronósticos está siendo el rendimiento de filial Toro Rosso, donde Carlos Sainz sigue por delante de Max Verstappen en su pelea particular de novatos (9 a 6). El madrileño, duodécimo en Canadá, quiere retornar a la zona de puntos y sumar por quinta vez este año. El objetivo del tercer español en discordia, Roberto Merhi (Marrusia), pasa por ver la bandera a cuadros, después de sufrir su primer abandono en la F1.

La vigésimo octava edición del Gran Premio de Austria, que en épocas anteriores también se disputó en los circuitos de Zeltweg y Osterreichring, podría estar pasado por agua, ya que hay alta probabilidad de lluvia. Pasada esta carrera, el Red Bull Ring acogerá los últimos tests de la temporada, programados para los días 23 y 24 de junio.